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Crónica Ciudadana

Rafita tiene 4 años y lucha con todas sus fuerzas contra un cáncer renal

Sus padres se trasladaron a Santiago para llevar adelante su tratamiento y accedieron a contar su historia para visibilizar la realidad del cáncer infantil.


 Por Claudia Fuentes

FAVIOLA Y RAFITA

“La salud debería ser un derecho, no un privilegio”. Así de enfática fue Faviola Inostroza, la mamá de Rafita, quien con tan solo cuatro años está luchando contra un cáncer renal, pesquisado a fines del mes de marzo, de forma repentina, y que obligó a su familia a trasladarse a Santiago para su tratamiento con todos los costos, no solo económicos, que ello implica.

Faviola accedió hacer pública su historia para visibilizar el cáncer infantil y a propósito de una campaña que sus más cercanos están realizando con el objetivo de recaudar fondos. Somos una familia muy ordenada en temas económicos, y eso nos permitió actuar rápido, pese a ello creo que ninguna familia está preparada para todo lo que significa afrontar un cáncer, mencionó.

A través de sus redes personales pudimos conocer su relato: “El día 16 de marzo fue el primer signo de alarma de “algo” (siempre sin dolor) y comenzamos a transitar por médicos en Los Ángeles, hasta que el 31 nos alertó una radióloga muy amable y amorosa con imágenes del diagnóstico de cáncer, dos horas más tarde un urólogo de Los Ángeles, que prefiero no mencionar, me envío por WhatsApp en una hoja escaneada el diagnóstico solo con la frase “estimada, firme, imprima y lleve a su Isapre” y ahí nosotros no entendiendo nada con un dolor desgarrador… o sea no era un dolor de guata, decía cáncer infantil”.

“Desde ahí, hasta que se activara todo el protocolo médico iban a pasar al menos siete días, tiempo que no sabíamos si teníamos para esperar. Por lo cual, esa misma tarde decidimos tomar a nuestro hijo y venirnos a Santiago, a Rodolfito no lo podíamos traer (su hijo menor de un año), no sabíamos a qué veníamos, por tanto hasta hoy él está en Los Ángeles sobrado de cuidados y amor con mis papás, mi suegra, mis hermanas y mi cuñado, quienes han sido nuestro pilar (nosotros con Samuel con la mitad del corazón allá)”.

Ese día, les comenté a mis compañeras de estudio que estaría desconectada por unos días y una amiga, que ha sido un ángel, me dijo que su esposo es anestesista en la Católica y que podía ayudarme a contactar algún médico. “Nosotros veníamos a la Católica, que es nuestro prestador por la Isapre. En ese momento, ellos contactaron al equipo y cuando llegamos en la madrugada, el equipo de oncólogos, cirujanos y pediatras, estaban esperando a Rafita, desde ahí ha sido una atención humanizada, con cariño, celeridad y determinación en los procesos, lo que nos ha dado tranquilidad dentro de la gran angustia que esto genera”.

Según explica Faviola, el diagnóstico de Rafita es un tumor de Wilms, en riñón izquierdo, “probablemente lo menos malo dentro de lo malo que ya es el cáncer, hasta hoy no hay ramificaciones ni otros órganos afectados (y seguimos pidiendo que así se mantenga)”, señaló.

El pequeño Rafita comenzó de inmediato con sus sesiones de quimioterapia con drogas muy fuertes (a la fecha dos rondas de 21 días), las cuales tolera pero que tienen efectos que, sin duda, ninguna familia quisiera vivir, como la neutropenia (baja en sus defensas), cansancio extremo, virus, algunas infecciones, el cuidado extremo en los alimentos, el uso de guantes constantes, cuidar cada uno de sus movimientos, la caída del cabello (que fue un momento muy fuerte en lo emocional especialmente para Rafita) entre otros.

No obstante, esta familia y sus cercanos tienen toda la Fe puesta en el tratamiento, y en su buen pronóstico. “Rafita ya maneja los tipos de pinchazos, catéter y el nombre de algunos medicamentos, de hecho ya trata con cariño a su “bombita” por donde le aplican la mayoría de los tratamientos. Ha habido días más duros y hemos visto con mucho dolor en el corazón los efectos de la quimio pero recobramos fuerzas porque las últimas imágenes demostraron que el tumor está disminuyendo”.

En este momento la familia espera esta semana tener resultados de un scanner que revelará si Rafita es susceptible de realizar cirugía para poder extraer el tumor y por ende, su riñón; debido a que en primera instancia existía una trombosis tumoral y compromiso de la vena cava, por lo cual fue imposible operarlo debido a que su vida corría peligro, por lo mismo, el equipo médico determinó iniciar tratamiento con quimioterapia para poder preparar la cirugía.

“Pese a todo confiamos en un Dios grande y amoroso, damos muchas gracias a todas las personas que con fe en todo Chile y EEUU piden, claman, oran, rezan o piensan en nuestro hijo, les pedimos que por favor puedan seguir haciéndolo, que nos ayuden a ver el milagro en Rafita, él se aferra a la vida y nosotros nos aferramos a Dios y a él. Nos costó mucho que pudiera venir a ser parte nuestra y queremos que se quede”, cerró.

Rafita es un niño alegre y cariñoso, le gusta bailar, es bueno para comer, hacer chistes y experimentos, le encanta saltar, escalar, imitar a spiderman y al sensual spiderman (cree que son lo mismo), cantar, hablar en inglés, jugar con slime, en el agua, andar en bicicleta y “trabajar” en el campo. Quienes deseen apoyarlo en este complejo momento de salud, pueden hacerlo directamente en la Cuenta de Ahorro Banco Estado N° 20460150796, RUT: 26176314-1, Rafael Emilio Jorquera Inostroza.

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