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Crónica Ciudadana

La historia de uno de los últimos zapateros que mantiene vivo el tradicional oficio en Los Ángeles

Jorge Veloso, zapatero con más de 30 años en el rubro, manifestó que el público femenino es el más recurrente en su local. Con emoción, relató a diario La Tribuna, que el tradicional oficio lo heredó de su padre talabartero.


 Por Cristian Salazar

Zapatero Jorge Veloso Zapateria reparadora de Calzados (4)

Uno de los oficios que lentamente ha ido desapareciendo en el tiempo es el de los tradicionales zapateros: Estos maestros que, en tiempos de antaño, se podían encontrar fácilmente en diversos puntos de la comuna, y donde hombres y mujeres llevaban sus zapatos en diversos modelos para poder ser reparados y así poder mantenerlos en el tiempo.

Hoy la realidad es distinta, y son pocos los zapateros que se mantienen vigentes en el rubro, por lo que diario La Tribuna se trasladó al sector sur para conocer la realidad de uno de los últimos zapateros de Los Ángeles.

Jorge Veloso tiene su local ubicado en la concurrida avenida Los Carrera 1280, lugar que, en los últimos años, ha sido el espacio donde recibe a sus clientes, luego de desempeñar su oficio por más de 30 años, y donde nos comentó que, como cualquier negocio, hay días buenos y días malos, y que son las mujeres las clientas más fieles que lo visitan a su taller.

HISTORIA E INICIOS

Jorge comenzó relatando que “la verdad de las cosas, esto viene de mi papá. Él, era talabartero y se dedicaba a todo lo relacionado con las monturas, entonces tenía su taller, y yo fui aprendiendo el oficio, pero a mí me gustó más todo lo que era la zapatería, así que estudié un poco eso y después me independicé, cuando mi papá me dijo que si quería trabajar de forma independiente en esto, me podía instalar con un taller”, indicó.

Además recordó que gracias a su padre pudo comenzar a interiorizarse en esta actividad, “él, trabajaba todo lo que era el cuero, hacía monturas corraleras, así que de ahí nosotros traemos un poco la noción de lo que es este oficio”, recordó.

Veloso comentó que durante los últimos años se ha notado una tendencia a la baja en las personas que arreglan su calzado, “la verdad de las cosas es que antes había más personas que arreglaban su calzado (…) Esto también acompañado con lo que pasó en la pandemia que estuvo malísimo, pero se ha ido reponiendo de a poco, y hasta el momento eso se mantiene ya que la gente siempre busca algún tipo de arreglo de calzado en sus zapatos”, indicó.

CAMBIOS Y REPARACIONES

Al ser consultado cuáles son los clientes preferidos y los que se mantienen en el tiempo, Jorge Veloso comentó que el público femenino es siempre la mayor clientela que llega a su local, debido a la gran cantidad de zapatos que poseen generalmente en comparación al hombre.

En este caso comentó que “la dama es la que llega más por acá ya que es la que destruye más los zapatos por decirlo así (ríe), o sea siempre tienen más pares que el hombre, y varones también llegan, pero en menor cantidad”, puntualizó.

Jorge Veloso también nos relató parte de los trabajos que realiza en su taller de calzado, donde comentó que “yo acá me dedico a todo lo que es reparación, todo lo que es cambio de plantas, costuras completas, plantillas, parches, cambios de cierres, cambio de tacos en general, y todo lo que son los parches también donde uno puede comprar los retazos y así aplicarlos acá en los zapatos”.

CALIDAD DEL CALZADO DE HOY

Uno de los puntos que abordó es la calidad de los zapatos que hoy aparecen en el mercado, muy por debajo de la calidad de modelos de antaño, donde incluso realiza trabajos para reforzar los modelos actuales.

Al respecto comentó que “ahora todos los zapatos, que vienen de afuera, la mayoría vienen solamente pegados, entonces acá hay que aplicarles una costura de buena calidad, y la gente ahora ya sabe y trae el zapato para reforzarlo antes de que presenten fallas, así que hoy no son como la fabricación de antes, ya que antes el zapato duraba mucho tiempo, pero ahora sólo duran la temporada”.

Otro de los puntos que abordó es la necesidad de muchos clientes de poder mantener un “par de zapatos regalones”, ya sea por su modelo o cariño, por lo que siempre está buscando más de una alternativa para poder repararlos y así extender su durabilidad para sus clientes.

En este punto comentó que “la gente a veces se acostumbra a un par de zapatos, sobre todo la dama porque puede ser más blando o más cómodo, entonces muchas veces no quieren desecharlo, así que lo traen por acá y tratamos de buscarle el arreglo y se los reparamos, para que así puedan seguirlos usando”, finalizó.

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