Agroforestal

El desafío demográfico del campo chileno: FEDEFRUTA alerta sobre el crítico envejecimiento rural y escasez de relevo

Víctor Catán Dabike, presidente de la Federación de Productores de Frutas de Chile, aborda la crítica falta de sucesión generacional a nivel de productores y trabajadores. Pese a los esfuerzos de mecanización, el sector requiere con urgencia una fuerte estrategia para reencantar a las nuevas generaciones, destacando el inmenso valor de la vida en comunidad y las indudables ventajas del mundo rural frente al estrés urbano.

Foto de contexto.
Foto de contexto. / FUENTE: Centro Cambio Global UC

La fruticultura nacional atraviesa una encrucijada que supera lo netamente climático. El gran desafío que amenaza la sostenibilidad del sector es el sostenido envejecimiento rural y la falta de interés de las nuevas generaciones por el trabajo agrícola. Víctor Catán, presidente de FEDEFRUTA F.G., advierte que esta problemática afecta directamente la sucesión productiva y la disponibilidad de mano de obra. Frente a este panorama de tendencia mundial, la industria ha implementado enormes adaptaciones tecnológicas. Sin embargo, los esfuerzos técnicos no bastan; se hace indispensable una profunda revalorización de la vida rural para posicionar nuevamente al campo como un espacio sumamente atractivo de desarrollo profesional y familiar.

CRISIS DE SUCESIÓN Y EL ÉXODO HACIA LOS CENTROS URBANOS

El envejecimiento de la población rural es un fenómeno sociodemográfico que impacta fuertemente a toda la fruticultura. Catán relata que esta delicada situación se evidencia con claridad en todos los estratos. A nivel de productores, se constata que los hijos de familias campesinas no desean continuar trabajando la tierra. Las nuevas generaciones buscan opciones laborales que consideran mucho más cómodas e insertas en la ciudad, alejándose definitivamente de la administración tradicional del campo.

El dirigente ilustra esta crisis con una anécdota: "Yo siempre le pregunto a mis asociados (...) cuántos tractores tienen. Y muchos sacan pecho y me dicen cinco, seis, siete, ocho, diez. Luego les hago la siguiente pregunta: ¿y cuántos tractoristas tienen? La mitad o un tercio." Esta alarmante desproporción evidencia que la costosa maquinaria queda subutilizada porque la población capacitada envejeció y los jóvenes sencillamente evitan el agro.

De acuerdo a su diagnóstico, el trabajo agrícola es percibido socialmente como poco atractivo. Muchos jóvenes prefieren emplearse en rubros completamente distintos, como en el retail o en cajas de supermercado, reflejando un cambio de paradigma laboral profundo. Además, advierte que no es una problemática exclusiva de nuestro país; diálogos con expertos internacionales, como representantes del ILCA, confirman que el masivo abandono del campo constituye un desafío de carácter mundial.

ADAPTACIÓN TECNOLÓGICA Y LÍMITES EN ESPECIES FRUTALES

Para mitigar la escasez de trabajadores temporeros y permanentes, la industria frutícola ha avanzado velozmente en adaptar sus múltiples procesos. Históricamente, el trabajo agrícola se asocia a alta exigencia física, operando bajo lluvia o de sol a sol, directamente sometido a los vaivenes del clima. Para contrarrestar esto de manera efectiva, el sector rediseña constantemente su forma de cultivar.

Entre las principales soluciones destaca el desarrollo de plantaciones mucho más asequibles. El líder gremial resalta la creación de "huertos peatonales" y la modificación de formaciones como el parrón español, optando por novedosos sistemas donde la fruta queda a la altura de la cabeza, evitando esfuerzos con las manos elevadas. A esto se suma la mecanización en cultivos que lo permiten, como el caso de los avellanos europeos, que han experimentado un crecimiento productivo exponencial.

No obstante este esfuerzo, la tecnología encuentra barreras insalvables ante la biología de ciertas especies. Existen cultivos de exportación que requieren de abundante mano de obra altamente calificada en tiempos exactos. Catán ejemplifica esto con la uva de mesa, de cortes muy cuidadosos, y la cereza, cuya cosecha mecanizada resulta actualmente imposible. "Hay que hacerlo a mano, con una delicadeza tal que no se dañe", explica.

ESTRATEGIAS PARA REENCANTAR A LA POBLACIÓN CON EL CAMPO

El dirigente argumenta que el campo ofrece una calidad de vida que las grandes urbes perdieron definitivamente. En sectores rurales existe todavía un profundo sentido de pertenencia y comunidad; los vecinos se conocen bien, tienen afinidades históricas y se apoyan solidariamente ante la adversidad. Esto contrasta radicalmente con el crudo aislamiento de las ciudades, donde a veces sencillamente no se conoce a quién vive en frente. El tranquilo estilo de vida rural permite una vida familiar riquísima y elimina el absurdo estrés de movilizarse largas distancias.

Para transmitir exitosamente estas invaluables ventajas, Catán sugiere un trabajo metodológico con sociólogos para poder estructurar un relato comunicacional sumamente potente. La reciente pandemia ya demostró este intrínseco atractivo al devolver temporalmente a muchísimas familias al pacífico mundo rural buscando mayor tranquilidad. Sin embargo, se requiere un esfuerzo permanente y estructurado para visibilizar lo verdaderamente positivo del sector, porque, como concluye magistralmente el querido dirigente: "lo que no se ve, no se conoce y como no se conoce se desprecia".

Rectificación - Diario La Tribuna | 06 de marzo

Ayer publicamos una nota titulada "Frutas de Chile advierte sobre drásticos cambios en el escenario logístico europeo para 2026", destacada en nuestra portada, en la que se atribuyó erróneamente a dicho gremio la autoría del informe mencionado.

Aclaramos que el informe citado corresponde a la empresa Maersk y no al gremio Frutas de Chile. La atribución realizada en la publicación fue producto de un error de atribución de fuentes.

La Tribuna lamenta esta imprecisión y ofrece disculpas por el error.

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