Agroforestal

"Es un tema de seguridad nacional": gremio frutícola pide blindar la frontera agrícola

El presidente de la Federación de Productores de Frutas de Chile advirtió que las barreras sanitarias de Chile "han sido permeadas". Ante la amenaza de la mosca de la fruta y otras plagas, solicitó involucrar a las Fuerzas Armadas y al Ministerio de Seguridad Pública para frenar el contrabando que pone en riesgo las exportaciones.

La federación gremial solicita una intervención coordinada para evitar que Chile pierda su estatus de país libre de plagas.
La federación gremial solicita una intervención coordinada para evitar que Chile pierda su estatus de país libre de plagas. / FUENTE: www.gob.cl

En una intervención que busca remecer las bases de la política agrícola y fronteriza de Chile, el presidente de la Federación de Productores de Frutas de Chile (Fedefruta F.G.), Víctor Catán Dabike, ha levantado una voz de alerta respecto a la vulnerabilidad que enfrenta actualmente el patrimonio fitosanitario nacional.

Más allá de la coyuntura mediática centrada en los recientes hallazgos de ejemplares de mosca de la fruta, el líder gremial advierte sobre un problema estructural: las barreras sanitarias de Chile, históricamente reconocidas por su solidez, han sido "permeadas" en los últimos años.

Ante este escenario, Catán no solo solicita un robustecimiento del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), sino un cambio de paradigma total donde la protección de la agricultura se eleve a un estatus de seguridad nacional, para involucrar activamente al Ministerio de Seguridad Pública, al Servicio Nacional de Aduanas y las Fuerzas Armadas. El objetivo es evitar que Chile pierda su condición de país libre de plagas cuarentenarias ante los mercados internacionales.

MÁS ALLÁ DE LA MOSCA DE LA FRUTA

El dirigente gremial detalló que el campo chileno está enfrentando el embate simultáneo de múltiples amenazas biológicas. Entre ellas destaca la presencia de la Drosophila suzukii —o mosca de alas manchadas—, una plaga que, según sus palabras, "está golpeando muy fuerte" en diversas zonas productivas, sumada a la persistencia de la Lobesia botrana —o polilla de la vid—.

El punto crítico para el gremio es que Chile posee una larga historia y tradición de ser un país sano desde el punto de vista fitosanitario, una condición que es la base de su éxito exportador. Catán advierte que "en los últimos años nuestras barreras han sido permeadas y hemos tenido el ingreso de estas pestes cuarentenarias".

MILITARIZACIÓN DE LA VIGILANCIA

La propuesta central de Fedefruta es política y operativa: el control de plagas ya no puede ser visto exclusivamente como una tarea administrativa del Ministerio de Agricultura. "El tema fito y zoosanitario es una responsabilidad del Estado de Chile, no de un ministerio en particular. Es parte de la seguridad nacional", sentenció Catán.

Bajo esta visión de Estado, el dirigente sostiene que es imperativo involucrar a otras entidades públicas que hoy no están en la primera línea de esta batalla.

Catán propone un despliegue moderno que incluya vigilancia aérea y el uso de drones para monitorear los puntos ciegos por donde ingresan productos contaminados, labor propia de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, y no de inspectores agrícolas.

DEBILIDAD LEGISLATIVA

Fedefruta apunta a la obsolescencia y debilidad de la legislación vigente. Actualmente, el ingreso de productos agrícolas prohibidos al país —vehículos portadores de estas plagas— no recibe el tratamiento de un delito grave, sino que se considera una "mera falta" administrativa.

"Solo el 10% de las multas el año pasado se pagaron", precisó. El gremio exige, por tanto, una reforma que endurezca las leyes para que el Estado pueda "hacerse cargo del problema" de manera efectiva, elevando el costo para quienes ponen en riesgo el patrimonio agrícola nacional.

El gremio denuncia que el ingreso de productos agrícolas prohibidos es considerado  / Redagrícola
El gremio denuncia que el ingreso de productos agrícolas prohibidos es considerado Redagrícola

RECURSOS QUE NO LLEGAN A DESTINO

Existe una demanda histórica del sector exportador que Catán vuelve a poner sobre la mesa: la industria frutícola paga sumas importantes por los servicios de certificación e inspección del SAG, pero ese dinero no se reinvierte directamente en mejorar la capacidad operativa del servicio.

"Una parte importante de esa plata no queda en el SAG, sino que se va al erario público", explicó Catán. La postura de Fedefruta es que, si el sector privado está financiando el sistema, esos fondos deben permanecer en la institución para "pueda mejorar su performance".

La interrogante que plantea Catán es financiera: "¿tenemos la plata para financiarlo? ¿O le vamos a sacar nuevamente un pedacito de un lado para financiar el otro?".

Esta lógica de "vestir un santo desvistiendo otro" debilita la capacidad de respuesta global del organismo fiscalizador.

EL RIESGO REPUTACIONAL

El escenario más extremo y temido por Fedefruta es que Chile pierda el reconocimiento internacional de "país libre de mosca de la fruta" y otras plagas. Esto traería consecuencias económicas devastadoras y daños colaterales inmediatos para la exportación.

Según Catán, el SAG posee una "valoración de profesionalismo muy positiva" en el exterior. Pero advierte que la proliferación de plagas y la incapacidad de controlarlas amenazan con erosionar esa confianza.

Finalmente, llamó a cuidar la "imagen país", un activo que se debe "valorar y proteger" como parte esencial de la estrategia de desarrollo de Chile, evitando que la falta de gestión y recursos termine por destruir el prestigio de la agricultura nacional en el mundo.

"El tema fito y zoosanitario es una responsabilidad del Estado de Chile, no de un ministerio en particular. Es parte de la seguridad nacional y tienen que estar comprometidos desde las Fuerzas Armadas con la vigilancia aérea con drones, el Servicio Nacional de Aduanas y el Ministerio de Seguridad Pública"

Víctor Catán Dabike, presidente de Fedefruta F.G.




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