Agroforestal

Visión de futuro: Asociación de Canalistas del Laja refuerza tecnificación ante crisis hídrica

Pedro Arriagada Bustamante, miembro del directorio y asesor agrícola, detalla los hitos históricos y los desafíos estructurales que enfrenta la institución, incluyendo la necesidad urgente de revestir canales y capacitar a los agricultores para mantener a la Provincia del Biobío como una potencia productiva.

El directivo subrayó la importancia de la tecnificación intrapredial y la conciencia comunitaria para proteger un recurso que define la potencia productiva de la Provincia del Biobío.
El directivo subrayó la importancia de la tecnificación intrapredial y la conciencia comunitaria para proteger un recurso que define la potencia productiva de la Provincia del Biobío. / FUENTE: Asociación de Canalistas del Laja

En el marco de la conmemoración de los 100 años de riego en la provincia de Biobío, la Asociación de Canalistas del Laja (ACL) se encuentra redefiniendo su estrategia para asegurar la disponibilidad hídrica en un contexto de cambio climático y sequía permanente. El ingeniero agrónomo Pedro Arriagada Bustamante, con 26 años como miembro del directorio de la ACL, enfatizó que si bien el legado histórico es sólido, el foco ahora debe estar en el futuro, priorizando la eficiencia, la tecnología y el ahorro de agua para garantizar la producción de alimentos en la zona. 

EL ROL DEL DIRECTORIO E HITOS HISTÓRICOS

El cargo de director dentro de la Asociación de Canalistas es ejercido ad honorem y exige una dedicación significativa, ya que los directores son representantes clave de los asociados que utilizan el agua. Además de apoyar a la gerencia en la toma de decisiones a mediano y largo plazo, son responsables de representar a la asociación en diversas instancias cruciales relacionadas con el agua, como la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), Dirección General de Aguas (DGA), Comisión Nacional de Riego (CNR) y el Congreso. Estos directores son elegidos anualmente por votación pública de todos los asociados en la Junta General que se celebra en junio.

A lo largo de los últimos 30 años, la asociación ha experimentado transformaciones estructurales y sociales relevantes.

Cambios Estructurales: Dos hitos sobresalientes han sido la incorporación del canal Diguillín, que transfirió agua de la cuenca del Biobío a la del Itata, y la firma del convenio de 2017, que aseguró la disponibilidad y distribución de agua en todo el complejo Laja (compuesto por el lago y el río).

Innovación Energética: La visión original de los precursores de usar el agua para distribución, riego y "acciones motrices" permitió la incorporación de centrales hidroeléctricas a la red de canales en los últimos 15 años.

Cambios Sociales: El experto agrícola destacó que la incorporación de parcelas de agrado en los últimos 10 o 15 años ha significado que más personas que no están familiarizadas con la actividad agrícola viven en el campo, generando algunas dificultades en la distribución del recurso.

DESAFÍOS DEL CENTENARIO: TECNIFICACIÓN Y DISTRIBUCIÓN

De cara a los próximos 100 años, el agricultor y asesor técnico Arriagada Bustamante mencionó que el futuro de la ACL se centra en tres o cuatro grandes áreas de trabajo.

El primer gran foco es continuar revistiendo los canales, que originalmente eran de tierra o arena, especialmente en la parte alta de Los Ángeles donde las condiciones del suelo son muy arenosas. Esta labor es fundamental para evitar las pérdidas por infiltración.

El segundo pilar es la tecnificación de la entrega y distribución del agua. Además de la conducción del agua, es clave cómo se reparte a los distintos canales y sectores. Esto implica la adopción de tecnologías avanzadas:

Modernización de la Vigilancia: El equipo de trabajo debe seguir adoptando tecnologías. El recorrido de los celadores (policías de agua) ha evolucionado del caballo (que requería herraduras y forraje en los inicios) a la bicicleta, la moto y, probablemente, en el futuro, los drones.

Automatización de la Distribución: Actualmente, ya se utilizan sistemas de distribución automáticos y telemetría.

Eficiencia Intrapredial: Es imperativo que los agricultores sigan tecnificando el riego a nivel intrapredial. Esta tecnificación permite regar casi tres veces la superficie con la misma cantidad de agua. Mientras que el riego tradicional requería entre dos y  tres litros por segundo por hectárea, hoy es posible reducir ese consumo a un litro por segundo.

La asociación ha demostrado su rol protagónico, incluso en crisis. Tras el terremoto del 27F en 2010, el directorio tomó la decisión de no cortar el agua, logrando distribuir el recurso en menos de 24 horas a pesar de los graves problemas en la infraestructura, asegurando así los cultivos en un momento de alta necesidad hídrica.

LEGADO AGRÍCOLA: CERTEZA HÍDRICA Y PRODUCCIÓN DE ALIMENTOS

La importancia del riego en la zona es evidente; sin él, solo se podrían sembrar cultivos de secano, como trigo, avena o lentejas. La certeza de riego provista por el embalse del Lago Laja, que tiene una capacidad de 5.500 millones de metros cúbicos, asegura la disponibilidad de agua por una, dos o incluso tres temporadas.

Esta seguridad hídrica permitió un cambio radical en la matriz productiva de la provincia del Biobío, transformándola en una zona privilegiada.

• Desarrollo Industrial: En los años 50, IANSA instaló la primera planta de remolacha en Los Ángeles gracias a la disponibilidad de agua.

• Diversificación de Cultivos: Hoy se producen cultivos industriales como achicoria, remolacha y cultivos de congelados (arvejas, porotos verdes, maíz), lo cual era impensable hace 50 años.

• Fruticultura y Semilleros: La certeza del riego impulsó la fruticultura y convirtió a la zona en productora de semilleros de maíces, raps y canola para distintas partes del mundo.

• Impacto Económico Regional: La provincia del Biobío, hasta hace poco, ostentaba el título de la provincia más tecnificada en riego del país y concentra la mayor cantidad de maquinaria agrícola a nivel nacional. Además, cerca del 30% de la población de Los Ángeles está relacionada con la actividad agrícola.

CRISIS HÍDRICA Y CULTURA DEL CUIDADO

Ante la interrogante sobre la permanencia de la crisis hídrica a pesar de las lluvias invernales, el miembro del directorio de la ACL explicó que la crisis es una consecuencia de una sequía permanente vinculada al cambio climático. Aunque llueva, gran parte de esa agua va al mar. Lo que es crucial para asegurar la época de riego (noviembre, diciembre, enero) es la acumulación de nieve en las partes altas, que se derretirá y abastecerá el Lago Laja.

El llamado a la comunidad en general, especialmente a quienes no están ligados al campo, es claro: debemos cuidar este recurso escaso.

1. Conexión Alimento-Agua: El agua permite a los agricultores ser productores de alimentos: leche, carne, semillas para aceite, maíz para la producción de pollos y cerdos, fruticultura y viñas emergentes. Es fundamental entender que el agua es necesaria para generar el alimento que llega al supermercado.

2. Canales Limpios: Es una falta de cultura y conocimiento que la comunidad utilice los canales como basureros, de donde se extraen televisores, bicicletas, cocinas y camas. Se necesitan canales limpios para poder conducir el agua y evitar problemas. 

"La única forma de asegurarnos (el abastecimiento de agua) es siendo mucho más eficiente en el uso de esta, tecnificando el campo"

Pedro Arriagada Bustamante, ingeniero agrónomo y miembro del directorio de la Asociación de Canalistas del Laja




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