Agroforestal

Sector porcino destaca su posicionamiento mundial pero alerta sobre los efectos negativos de la "permisología"

La Asociación de Exportadores de Carne de Chile llamó a destrabar las inversiones pendientes en el sector, que suman US$800 millones, y a retomar el crecimiento mediante la generación de empleos y el abastecimiento de alimentos para el mundo.

Según informaron desde ChileCarne, uno de los mayores desafíos que enfrenta la producción porcina en Chile es el exceso de permisos y el rechazo de proyectos productivos, principalmente en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.
Según informaron desde ChileCarne, uno de los mayores desafíos que enfrenta la producción porcina en Chile es el exceso de permisos y el rechazo de proyectos productivos, principalmente en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental. / FUENTE: Induambiente

Chile se posicionó como el quinto exportador mundial de carne de cerdo, con 343.000 toneladas anuales, pero enfrenta trabas regulatorias que han impedido inversiones por más de US$800 millones. Así lo advierte la Asociación de Exportadores de Carne de Chile (ChileCarne) tras un profundo análisis.

El gremio destacó el crecimiento exponencial que el sector ha experimentado en cuatro décadas, en las que el país pasó de exportar apenas 500 toneladas en 1985 a las actuales 343.000 toneladas, valoradas en US$753 millones. A ello se suma la presencia en más de 60 mercados, especialmente en Asia.

PERFECCIONAMIENTO PRODUCTIVO

El trabajo público-privado ha permitido desarrollar y mantener altos estándares en inocuidad y sanidad en la producción de cerdos, además de avanzar en la apertura y mantenimiento de nuevos mercados para los productos nacionales, según destacó ChileCarne.

La producción nacional pasó de 66.000 toneladas en 1985 a más de 585.000 en la actualidad, mientras que el consumo per cápita se triplicó en el mismo período, hasta alcanzar 19,7 kilogramos por persona al año.

Hoy, la carne de cerdo es la segunda proteína más producida en Chile, con el 38% del total, la tercera más consumida y la más exportada, con un 58% de participación.

VINCULACIÓN PÚBLICO-PRIVADA Y CARACTERÍSTICAS DE CHILE

"Una estrategia común público-privada de largo plazo ha sido el pilar fundamental para lograr el desarrollo del sector. Lo anterior, sumado a condiciones naturales de Chile, que evitan el ingreso de enfermedades que puedan afectar a la producción, y a una mirada de cadena con especial cuidado en cada etapa vinculada a la producción animal; han permitido posicionar a la carne de cerdo chilena en los principales mercados de destino a nivel mundial", destacó Juan Carlos Domínguez, presidente de ChileCarne.

El gremio destacó la generación de más de 19.000 empleos directos y la presencia en 56 comunas rurales de Chile. El sector, en los últimos 20 años, ha liderado importantes avances en sustentabilidad, mediante la implementación de tecnologías avanzadas de tratamiento en más del 80% de la producción nacional y prácticas de economía circular.

Dichos cambios han permitido a los productores de carne reducir en un 69% el consumo de agua por parte del sector y recircular el 62% del recurso hídrico en procesos de limpieza, lo que genera biofertilizantes que benefician a más de 3.500 agricultores y abarcan 6.000 hectáreas al año.

Otra implementación tecnológica se relaciona con la reducción de la emisión de olores, lo cual ha permitido que un 50% de los planteles se encuentren cumpliendo hoy con la nueva normativa. Este avance se alcanza mucho antes del plazo estipulado por el Estado, para 2027, según destacaron desde ChileCarne.

De acuerdo con la asociación, existe una inversión sin ejecutar de US$800 millones en proyectos, que se ha traducido en 10.300 empleos directos que no se han podido generar. / Infocampo
De acuerdo con la asociación, existe una inversión sin ejecutar de US$800 millones en proyectos, que se ha traducido en 10.300 empleos directos que no se han podido generar. Infocampo

DESAFÍOS DE LA PRODUCCIÓN DE CERDOS

La asociación reconoció que pese a los logros, persisten desafíos estructurales que permitan retomar el crecimiento y consolidar una industria porcina de clase mundial.

También se mencionó la necesidad de desarrollar una política de ordenamiento territorial más clara que favorezca la coexistencia de distintas actividades en el mismo territorio y de destrabar la llamada "permisología", para dar certeza jurídica al desarrollo de la actividad productiva.

Lo anterior, debido a que 33 de los 50 productores que existían en el año 2000 han debido cerrar por diversas razones. También existe una inversión sin ejecutar de más de US$800 millones en proyectos de mejora y crecimiento. La gran mayoría de ellos han sido rechazados en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEA) o judicializados posteriormente a su aprobación.

ChileCarne informó que la "permisología" implica cerca de 10.300 empleos directos no generados y en la pérdida de oportunidades de crecimiento sostenible.

"El estancamiento del sector responde a causas estructurales complejas: una planificación territorial y múltiples regulaciones desalineadas que se traducen en falta de certeza jurídica, sumadas a la creciente presión sobre el sector, que ha obligado a las empresas a invertir en mejoras, profesionalizar su accionar y abarcar nuevos ámbitos en su quehacer, replanteando además su relación con las comunidades y su entorno", analizó Domínguez.




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