miércoles 13 de noviembre, 2019

noticias por comunas

suscríbete al newsletter

San Rosendo

Gabriel Sepúlveda: “No queremos que otros menores sufran los mismo que mi hijo”

El menor de tan sólo 15 años decidió quitarse la vida en medio de una compleja situación social y estudiantil, marcada por el síndrome de Tourette.


 Por Marcela Vidal

8.1 principal

“Nosotros vamos a seguir luchando para que no haya más Sebas que pasen por esta situación”, con estas fuertes palabras Gabriel Sepúlveda Mora, padre del menor de 15 años quien decidió partir en San Rosendo, hecho que ocasionó una ola de pesar en la comuna por las características del caso. Su padre relató el complejo proceso que enfrentan como familia desde la semana pasada.

Todo esto, en un contexto marcado por la situación de Sebastián, quien sufría síndrome de Tourette y según relató su padre en exclusiva a La Tribuna, fue discriminado en varias situaciones en su establecimiento educacional, ya que parte importante de la comunidad no comprendía su realidad, quien convivía con esta enfermedad desde los ocho años.

Y es que toda esta triste historia se funda en la condición de salud con la que luchaba el estudiante de segundo año medio quien no podía controlar una serie de actos, propios del síndrome, que lo llevaron a ser acusado de acosar a compañeras por abrazos y estaba sometido a constante estrés, donde no se aplicaron los protocolos educacionales adecuados a su realidad.

“Podemos decir que todas estas acusaciones, se llevaron a cabo por parte de niñas de su curso según relató su profesora. Muchas veces Sebastián se cayó en la escalera de su colegio porque se tropezaba por sus tics u otras veces decía groserías que no eran intencionales” manifestó el también concejal de la comuna, quien el domingo sepultó a su hijo. 

Al relatar la historia, este padre expone que los tics de su hijo se presentan desde los ocho años y desde agosto del año pasado, estos aumentaron, lo que llevó a un difícil periodo académico, donde su hijo mayor, presentó crisis más fuertes y se entregó indicaciones médicas sobre el estudiante quien no podía estar sometido a estrés. Indicaciones, que según manifestó este padre, al parecer nunca fue considerado por la comunidad educativa.

UNA COMPLEJA SITUACIÓN ESTUDIANTIL: ¿FALTA DE PROTOCOLOS?

“Sebastián no tenía mucha llegada con su docente principal y lamentablemente sí él estaba bajo constante estrés, sus tics crecían, era algo que nosotros conversábamos, pero estaba en una presión constante” explicó Gabriel Sepúlveda.

Inclusive, estos padres entregaron informes a la administración del establecimiento –UTP, profesora jefe y la inspectoría, documentos donde se explicaba que el estudiante se podía quedar dormido debido a su medicación y podría sufrir trastornos acordes a su enfermedad.

A pesar de todo –según manifestó su padre- el menor nunca quiso estar en una calidad diferente y continuó con las actividades como el resto de sus compañeros, a pesar que según pautas del Ministerio de Educación en estos casos se deben aplicar protocolos diferentes desde la docencia.

Sobre ello, manifestó que “en una reunión la docente indicó Seba podía ser bajado de curso por sus notas”.

UNA GRAVE ACUSACIÓN 

En medio del complejo episodio estudiantil, una noticia marcó a esta familia, cuando el pasado miércoles desde el establecimiento llamaron a la madre de este menor señalando que estaba acusado de acoso de dos alumnas.

Sobre esto Gabriel expuso que “se nos informó que nuestro hijo abrazaba a sus compañeras y nos dieron a entender que esto generó una acusación de acoso. Sin embargo, muchas cosas que no saben las personas de este síndrome es que a una persona se le puede decir muchas veces que no y ellos no lo van a entender, pero no en un contexto de acoso”.

Fue tras una reunión entre la docente, el menor y sus padres que el joven manifestó a su madre que sentía temor, por el escenario que podría acontecer en su colegio, puesto que dicha profesora le habría manifestado que esto podría descender en una denuncia, “ella siempre manifestó que Sebastián utilizaba su síndrome como una excusa”.

De esta manera los padres del menor manifestaron la necesidad de dar a conocer los informes del menor, puesto que los actos que este realizaba no mantenían una intención de morbo.

“Después nos dijeron – en la misma reunión- que estos actos fueron contra cuatro niñas y un niño. Sebastián sólo tenía miedo y volvió con más. Pedimos que si era un tema de acoso se activaran los protocolos para así defenderlo con informe de neurología y psicólogos, para que ellos hicieran lo que correspondía”

En este contexto, el menor quedó solo en su casa, cerca de las 9 de la noche cuando sus padres fueron testigos de la decisión de su hijo quien se quitó la vida esa misma tarde.

“Yo hablé con él hasta las 8.30, llegamos a las 9 y no había carta, ni mensaje, no había nada. Estaba su cuaderno en la cama donde él estaba estudiando. A Sebastián le vino algo de un par de segundos se desesperó y actuó como actuó, por una injusticia” puntualizó con tristeza este padre.

LA MEMORIA DE UN BUEN HIJO

“Podemos entender que hay niños con problemas pero a pesar de todo, tengo la paz que mi hijo era bueno, todo esto por las muestras de cariño hacia mi hijo. Él fue un buen niño, si no hubiera sido querido no hubiera llegado la gente que llegó ni los mensajes de afecto” explicó el jefe de esta familia que busca continuar con las acciones legales.

Sobre el inexplicable panorama, el padre de este joven agregó que “en Chile decimos que existe la integración, pero un niño que tiene un problema ya sea el que tuvo mi hijo u otro, si los dejamos de lado ellos van a sufrir cuando los tratamos mal, en algún momento la desesperación los abruma”. 

A pesar del dolor Gabriel Sepúlveda comentó que van continuar las acciones judiciales, ya que la investigación que llevan por su parte los ha llevado a concluir que todo esto se suscitó en una acusación injusta gatillada por malos protocolos estudiantiles.

¿QUÉ ES EL SÍNDROME DE TOURETTE?

Al investigar más sobre la realidad de este pequeño, La Tribuna consignó de qué se trata el denominado síndrome de Tourette, donde el director de la carrera de Psicología de la Universidad Santo Tomás, Jaime Aedo, explicó un poco de qué se trata este síndrome.

“Este síndrome consiste en un trastorno de tics nervioso, que tiene dos componentes, el primero de ellos son movimientos involuntarios del cuerpo que no son producto de una epilepsia y a ello se suman tics verbales –palabras o ruidos- que son emitidos por las personas palabras o ruidos de manera involuntaria”, expresó el académico.

Cabe destacar que esta realidad es vivida por personas que realizan su vida de manera normal, sin embargo en determinados momentos no pueden tener control de estas situaciones o episodios, que según agregó el profesional no deriva en depresión, sin embargo el hecho de tener este tipo de problemas con el entorno puede derivar en estas situaciones.

“El problema es que cuando un niño es distinto, por esta situación u otra, las cosas favorecen que aparezca el bullying. Todo esto en un contexto de rechazo con el entorno, puede desarrollar problemas en cualquier persona” sentenció. 

Cabe señalar que dicho síndrome tiene tratamiento médico, el cual puede ser realizado de manera farmacológica, con el fin de disminuir la frecuencia de los llamados tics “el que puede ocurrir a tres casos por mil habitante más frecuente en varones se manifestó entre los 5 y 10 años decayendo ya en la adolescencia donde tiende a mitigarse”.

Imagen cedida por los padres de este menor

Newsletter

  • Compartir:
etiquetas
estudianteinvestigacionMuerte

opinión

lo más leído

Revise su correo para confirmar
la suscripción
logo-ediciones-anterioes