Salud

Epipedobates anthonyi: la rana tóxica cuya sustancia habría provocado la muerte del opositor ruso Alexéi Navalni

La epibatidina es un alcaloide de alta toxicidad asociado a la especie Epipedobates anthonyi, una pequeña rana venenosa que habita entre el suroeste de Ecuador y el norte de Perú., Reuters
La epibatidina es un alcaloide de alta toxicidad asociado a la especie Epipedobates anthonyi, una pequeña rana venenosa que habita entre el suroeste de Ecuador y el norte de Perú. / FUENTE: Reuters

La pequeña Epipedobates anthonyi, una rana venenosa que habita entre el suroeste de Ecuador y el norte de Perú, quedó inesperadamente en el centro de la controversia internacional luego de que gobiernos europeos vincularan una de sus toxinas —la epibatidina— con la muerte del opositor ruso Alexéi Navalni.

El fallecimiento del dirigente, ocurrido en febrero de 2024 en una prisión rusa, volvió así al debate global tras un comunicado conjunto del Reino Unido, Suecia, Francia, Alemania y Países Bajos, cuyos gobiernos aseguraron que análisis practicados a muestras del cuerpo confirmaron la presencia de esta sustancia.

Desde Moscú, en tanto, el Kremlin rechazó las conclusiones y mantuvo su versión oficial: Navalni murió por causas naturales mientras cumplía condena.

¿Qué es la epibatidina y de dónde proviene?

La epibatidina es un alcaloide de alta toxicidad asociado a la especie Epipedobates anthonyi, una pequeña rana venenosa que habita entre el suroeste de Ecuador y el norte de Perú.

El doctor Santiago Ron, biólogo evolutivo y miembro de la Academia Mundial de Ciencias, explicó que estas ranas —de cerca de dos centímetros— pertenecen a un grupo de especies diurnas con colores llamativos, que van del café al rojo intenso, utilizados como advertencia para posibles depredadores.

Según detalló, suelen encontrarse en zonas con vegetación nativa combinada con cultivos y permanecen siempre cerca de riachuelos, dado que su reproducción depende del agua.

¿Es letal para humanos?

Ron precisó que las ranas no producen directamente la toxina, sino que la adquieren a partir de su dieta, compuesta principalmente por ácaros y hormigas. "Secuestran esas toxinas presentes en la dieta y las pasan a la piel, y de esa forma se protegen de sus depredadores", explicó.

El especialista fue enfático en aclarar que el contacto ocasional con el animal no implica un riesgo mortal. "Si tocas la rana y luego los ojos o la boca, sentirás dolor o ardor, pero no morirás. La cantidad de veneno que tiene cada ranita es bien baja", sostuvo, agregando que se requerirían entre 100 y 200 ejemplares para reunir una dosis potencialmente letal.

Además, indicó que la epibatidina fue aislada en la década de 1970 por investigadores del Museo Americano de Historia Natural durante una expedición científica en Ecuador. En la actualidad, el compuesto puede sintetizarse en laboratorio, sin necesidad de extraerlo directamente de los anfibios, y existe un antídoto capaz de neutralizar sus efectos, ya que se conoce su acción sobre el sistema nervioso.

La acusación política

Para las cinco naciones europeas firmantes del comunicado, la toxicidad de la epibatidina y los síntomas reportados en el caso de Navalni apuntan con alta probabilidad a un envenenamiento.

La ministra británica del Interior, Yvette Cooper, afirmó que "solo el Gobierno ruso tuvo los medios, el motivo y la oportunidad de usar esta toxina letal contra Alexéi Navalni durante su encarcelamiento en Rusia", agregando que se trataría de un intento por silenciar su voz.

La viuda del dirigente, Yulia Naválnaya, ya había denunciado públicamente un eventual envenenamiento en septiembre de 2025, aunque en ese momento no se habían difundido resultados concluyentes de laboratorios extranjeros.




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