martes 22 de octubre, 2019

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Negrete

Entre frutillas y espárragos: la mujer también crece en la agricultura

Como un sueño, esta emprendedora comenzó en una pequeña parcela donde hoy tiene una hectárea de estas hortalizas, mientras que hace un año sumó las frutillas.


 Por Marcela Vidal

4.1

El rubro de la agricultura sin duda es uno de los más sacrificados, pero cuando se hace con amor no tiene límites. Y es que eso es lo que ha destacado a Flor Novoa Vargas, la mujer que hace aproximadamente 10 años decidió dedicarse a este rubro y de esa manera comenzó a cultivar espárragos y frutillas, que hoy la hacen conocida en la provincia, en la comuna de Negrete y en su sector de residencia, Rihue.

Ella explica que escogió este emprendimiento y este estilo de vida porque ama el campo, la naturaleza y es algo que lleva en sus raíces desde que su padre les enseñó el valor de las tradiciones, tesoro que quiere mantener intacto en su historia. 

Al relatar su afán por el campo, manifiesta entre risas y suspiros que creció viendo las siembras, los animales y la tierra, por eso lleva la naturaleza en su corazón, gracias a todo eso explica que su afán la lleva a permanecer como las raíces, en este lugar.

“Si bien esto es sacrificado, tenemos que tener en cuenta que hoy existen muchas cosas que están a mano como la luz, el agua potable y eso lo tenemos que aprovechar, sobre todo para que nazcan productos de la tierra”, manifiesta Flor, quien nos invita a recorrer su cultivo de espárragos que comienzan a brotar con el calor de los primeros días de septiembre.

A la hora de enseñar un poco del proceso de sus queridas hortalizas no duda en relatarlo con dedicación, porque ella sola ha sabido levantar año tras año este cultivo que aflora entre los meses de octubre y febrero.

Cuando le preguntamos por qué estos productos, Flor sin dudarlo tiene una respuesta inmediata: “siempre me gustaron los espárragos y cuando se dio la oportunidad de comprar esta parcela, decidí hacer mi experimento con los espárragos y aquí estoy, desde el 2009 desde que comencé a cosechar”.

DE SOL A SOL: “LA PRODUCCIÓN ESTIVAL NO SE DETIENE”

En su vida diaria, algo que esta mujer no pierde de vista es el proceso de estos vegetales tan apetecidos en la mesa de los chilenos y a la hora de explicar su plantación y cultivo, la experiencia sin duda la hace una maestra.

Si bien explica que el espárrago es una hortaliza –porque esa es su clasificación, puesto que crece directamente desde la tierra-, su proceso comienza en pequeños almácigos que luego son trasplantados a huerta y luego con el calor comienzan a crecer para ser cultivados según el tamaño que los clientes los quieran. Luego de esto vuelven a florecer una y otra vez, según lo que dure la temporada.

“Mi rutina en verano y el tiempo de cultivo comienza a las 6:30 de la mañana, a esa hora hay que estar en pie cuando comenzamos a cosechar, porque después el calor es mucho, considerando que la temporada promedio dura entre noviembre y abril”, comentó.

Sobre esto relató que tanto ella como las personas que trabajan en esta gran huerta tienen que tener el valor para cultivar estos frutos con sacrificio y esmero, puesto que Flor no sólo se dedica únicamente a la venta durante la temporada, sino que también guarda una importante cantidad para ser distribuido congelado en el invierno.

“En un año se produce en primer lugar el espárrago verde, que tiene aproximadamente tres meses de cosecha, eso se entrega a los clientes en la temporada a domicilio y el resto queda para el invierno, vienen a buscarlo al huerto y también el congelado se entrega por medio de los contactos”, confirmó esta productora, quien ha sabido mantener a sus clientes de manera contante y prácticamente todo el año, consumiendo sus productos cien por ciento naturales.

Diferente es el caso de las frutillas, a las que también dedica su tiempo ya que hace más de un año la conquistaron y la han hecho dedicarse a este fruto que es extraído entre los meses de noviembre a junio. 

Sobre la producción que alcanzó durante este año, manifestó que a pesar de ser algo nuevo, ya tiene cerca de 13 mil plantas, que en un año la hicieron cosechar más de 8 mil kilos de esta apetecida fruta, tan consumida por los chilenos en postres y otras preparaciones de carácter gourmet.

“De todo esto yo aprendí en internet, leyendo libros, con asesoría de Prodesal e Indap y también de la municipalidad que me ayudaron. Hay técnicos que nos hacen las visitas en terreno, con ello he aprendido sobre el cuidado de la fruta y los vegetales que son tan importantes para tener un producto rico y natural”, explicó Flor.

PRODUCTOS PREFERIDOS EN LA ZONA

Con el paso del tiempo su producción ha ido creciendo considerablemente y ha llegado a almacenar 300 kilos, los que se terminaron en tan sólo tres meses. Estos fueron guardados en las salas que mantiene Flor para almacenarlos en un proceso de frío que mantiene la calidad del producto innato.

“De esta manera, con buenos productos, se ha llevado a cabo mi cartera de clientes, ya que al adquirir buenos productos ellos regresan”, explica orgullosa esta productora local, quien ya es conocida en diferentes espacios de la zona.

Y es que el proceso de congelado nació de la idea que sus consumidores tuvieran el producto por todo el año, ya que la temporada de esta hortaliza es muy breve, sin embargo gracias al trabajo e ingenio de esta mujer ello ya no es imposible.

Idea que la hace proyectarse hacia el futuro con la meta de distribuir en cadenas de supermercados y, por qué no, hasta el extranjero, puesto que en todo este trabajo actualmente deja parte de su vida y por ello hoy ve como una meta alcanzar una resolución sanitaria que le permita alcanzar este carácter de distribución, para ser aún más conocida en este mercado.

Por todo esto, al definir su trabajo comentó que “me siento feliz, porque produzco, llevo al consumidor y ellos saben que están consumiendo algo limpio, fresco y bueno para su paladar, que está procesado con amor, es cien por ciento natural, son cultivados a la antigua y después son seleccionados”.

UNA EMPRENDEDORA Y MUJER FELIZ

“Mis clientes esta fascinados porque mi producto es fresco. Se llevan la ensalada y el postre así que se van felices, me encanta mi rubro, por ello considero que hoy en día emprender no es difícil”, sentenció con firmeza Flor, quien a sus 40 años se ha hecho popular entre muchos consumidores. 

Todo esto con el apoyo del entorno, quienes le han enseñado a crear planillas, formar clientes y a ello suma el trabajo en internet, por ello dice que vive de lo que ella ama y eso sin duda la hace una mujer plena.

Sobre el rol de mujer emprendedora, Flor sentenció que “me encanta que las mujeres seamos emprendedoras y salgamos adelante, porque tenemos capacidad. Muchas veces somos mamá, trabajadoras en diferentes ámbitos, en mi caso a las huertas, pero entre todo esto sabemos dedicarnos a lo que nos gusta. Yo aprovecho la naturaleza, es tan linda que hay que cuidarla y por eso aprecio mi entorno”.

También, esta mujer recuerda que nació en un contexto familiar de ocho hermanos, donde ella quedó viviendo junto a sus padres en medio de la naturaleza, con cariño recuerda a sus hermanos, quienes viven en la ciudad. Sin embargo confiesa que eso no es algo que le llame la atención, puesto que ya tienen su camino claro. Sobre su vida relató que “como hermanos todos tenemos nuestros emprendimientos, yo soy la única que tengo un huerto. Mis otros hermanos están en la ciudad, siguieron otro estilo de vida y yo decidí quedarme con esto porque me encanta, no extraño tener otra vida, para mí eso es pasear, fui nacida y crecida acá y creo que eso lo voy a mantener siempre, hoy mi trabajo es mi vida”, confesó esta mujer, quien cierra su historia mirando el entorno que ve florecer preparada para una nueva temporada .

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