sábado 21 de septiembre, 2019

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Pese a lluvias se mantiene déficit de precipitaciones en Biobío

Agricultores plantean incrementar los recursos para asegurar una mayor superficie con riego tecnificado.


 Por Claudia Robles

FOTO PRINCIPAL BiobioenNegrete
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Regantes llaman a cuidar los recursos hídricos, evitando derivaciones a otras cuencas. Informe de la DGA asocia al cambio climático la falta de precipitaciones que, en la provincia, supera en promedio, el 45%.

Claudia Robles Maragaño

Se agudizan los efectos derivados del cambio climático en la provincia de Biobío, al prolongarse el déficit de precipitaciones no sólo en esta zona, sino que en toda la región del Biobío.

Hasta ahora, los meses de invierno se han presentado con varios períodos consecutivos de déficit y un débil superávit durante algunos meses del año, concentrándose las precipitaciones en cortos períodos de tiempo con una alta intensidad, según se desprende del informe de la situación en Biobío, elaborado por la unidad de hidrología de la Dirección General de Aguas región del Biobío.

El último reporte, que considera el panorama al mes de mayo, precisa que la región presenta en los principales ríos, como el Biobío y sus afluentes, un déficit promedio de 43.0% para el período marzo 2019 – mayo 2019, mientras que el mes de mayo último a la fecha, presenta un déficit de 42.1%. En ambos casos, comparado con el promedio estadístico histórico para igual período de mes.

En tanto, la Estación Río Laja en Tucapel 2 presenta un déficit en cuanto a disponibilidad, con un 65.7% de déficit promedio en el período marzo 2019-mayo 2019, y  si se considera sólo el mes de mayo 2019, éste presenta un déficit del 64.3% respecto de los promedios históricos.

Al respecto el director regional de Aguas, Mauricio Melo, expresó “la región del Biobío se encuentra con déficit hídrico aproximado de 45%, la provincia de Arauco es un 60%; Biobío, un 49% y Concepción un 42%”. En cuanto a los niveles de nieve acumulada, registrada en la estación DGA Alto Mallines, ubicada en la cabecera de la laguna Laja, “tenemos 45 mm equivalente en agua. El lago Laja se encuentra con un 30% aproximadamente de déficit, el embalse Ralco con un 74% y el embalse Pangue con la misma cifra”. Cabe señalar que los embalses Ralco y Pangue regulan según el requerimiento del Sistema Interconectado Central SIC.

En el caso de las estaciones DGA, río Biobío, en Llanquén, ubicada en el sector de Troyo, en la región de La Araucanía presenta una probabilidad de excedencia del 85%; la estación DGA río Laja en Tucapel 2, del 97% y la estación DGA río Biobío en Desembocadura, una probabilidad de excedencia del 95%, indicador que refleja un mayor porcentaje de déficit hídrico.

EMBALSES Y RIEGO TECNIFICADO

El presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío, José Miguel Stegmeier, indicó que la escasez hídrica refleja la realidad de lo que está ocurriendo, y sin profundizar mayormente en cuáles son las causales de origen del fenómeno, planteó “estadísticamente tenemos una evidencia que deberemos saber abordar y herramientas tenemos para eso”.

En tal sentido propuso de manera primordial “planificar embalses para nuestra zona. Requerimos embalses de gran tamaño y de mediano tamaño dependiendo de cada cuenca”.

El dirigente agrícola aseveró que se deben garantizar las condiciones para asegurar el riego “necesitamos además incrementar los recursos para implementar mayor superficie con riego tecnificado, de tal manera de usar de la mejor manera posible, con alta eficiencia, el agua disponible”.

Stegmeier destacó que “es importantísimo cuidar nuestros recursos hídricos, evitando derivaciones a otras cuencas o territorios de caudales que fluyen en la provincia y región. Tenemos una muy mala experiencia con lo que fue la construcción del canal Laja-Diguillín, situación que ha derivado en no poder aumentar superficie local de riego en el sistema Laja, en precarizar agudamente las disponibilidades en el lago Laja y en disminuir considerablemente las cascadas de los Saltos del Laja, con el consiguiente efecto en el turismo local, amén de los impactos negativos en el medio ambiente”.

FORTALEZAS Y DEBILIDADES

El administrador de la Asociación de Canalistas Biobío-Negrete, Juan Vallejos, manifestó que es evidente el impacto del cambio climático, con una concentración de las precipitaciones en períodos más cortos durante el invierno, lluvias más intensas, “en el análisis mensual, son lluvias mucho más concentradas, más intensas y por lo tanto, son aguas que cuesta más aprovecharlas, porque en la medida que las aguas caen todas juntas es difícil acumularlas, utilizarlas en períodos extensos”.

Agregó que desde hace unos años, las necesidades de riego se extienden por mayor tiempo, “y nos está pasando que los períodos de riego que antiguamente terminaban en el mes de marzo o abril a más tardar, se deben alargar hasta el mes de mayo, y muchas veces, hemos llegado hasta mediados de junio con abastecimiento de agua para suplir las necesidades básicas de los agricultores”.

El administrador de los canalistas destacó que la región tiene la fortaleza de contar con un gran embalse natural, como es el del río Laja. “Toda esa subcuenca tiene esa ventaja de tener un acumulador que es inmenso, el más grande del país y que afortunadamente, con la operación que están haciendo del lago Laja, entre todos los usuarios de esa subcuenca, se está recuperando en una buena forma. Lo que es muy favorable para el panorama hídrico del futuro”, comentó.

En torno a la cuenca del río Biobío, expresó que “el único embalse, que es realmente regulador interanual, es el del lago Ralco, que tiene una capacidad importante y que permite acumular estas lluvias intensas y programar las descargas para lo que hacen las hidroeléctricas para la generación y eso también nos favorece, en la medida que eso se hace de una forma organizada e inteligente. Los agricultores y todos los usuarios de la cuenca nos vemos favorecidos porque el río mantiene un régimen más natural, en la medida que se van descargando las aguas a lo largo del año y no solamente dejar pasar todas esas aguas durante el invierno”.

Por otra parte, afirmó que el déficit de precipitaciones, la baja en los caudales históricos y la merma en la nieve acumulada “marcan un escenario que hace visualizar, con gran fuerza, el impacto del cambio climático en nuestra zona” por lo que cuestionó el impacto que generarían eventuales proyectos para extraer agua desde los ríos de la provincia para llevar agua a la zona norte del país. “El querer o pretender seguir sacándole agua al río Laja para llevar a la cuenca del Diguillín o de cualquier otro río es negativo. Tenemos un río Biobío, que es maravilloso pero que si no lo cuidamos, vamos a terminar tremendamente afectados”, recalcó.

REGANTES

El gerente de la Asociación de Canalistas del Laja, Héctor Sanhueza, señaló “hay que considerar que de alguna manera el riego,  a través de las estructuras como las que administramos, son un complemento al comportamiento hidrológico de la naturaleza. Es decir, el riego viene a reemplazar el agua que nos cultivos necesitan y que no son provistos por la lluvia”.

Afirmó que dado el escenario actual es necesario asegurar el riego, porque “cuando la lluvia es menor, la demanda de riego es mayor. Eso se nota inmediatamente en los últimos años, en esto que se denomina el cambio climático, porque definitivamente las lluvias se comportan distinto a lo que era hasta hace una década”. 

Sanhueza manifestó además “hay muchos menos días de precipitaciones, y además cuando llueve es muy concentradamente. Eso no siempre es beneficioso. A veces es demasiado perjudicial porque la naturaleza fue generando capacidades de escurrimiento, de acuerdo a lo que era normal hasta hace unos años. Entonces cuando llueve mucho e intempestivamente de manera muy concentrada, los cauces que fue armando la naturaleza para conducir las aguas, se vuelven estrechos y derivan en inundaciones”.

En Los Ángeles, la Asociación de Canalistas del Laja cuenta con 2 mil 100 regantes concentrados en Los Ángeles y en menor cantidad, en las comunas de Quilleco y Laja.  

La laguna del Laja registra un 29.8% de llenado respecto de su promedio histórico y 17.4% respecto de su capacidad.

DATOS A DESTACAR

La Provincia de Biobío presenta déficit de 47.2% en promedio respecto de un año normal y un déficit de 49.0% respecto del año 2018, en promedio en la región.

Embalse Ralco, presenta un llenado de 74.4% respecto de su promedio histórico y un 35.7% de llenado respecto de su capacidad.

Embalse Pangue un 110.8% respecto de su promedio histórico y un 94.8%, de llenado respecto de su capacidad.

FRASE DESTACADA

“Necesitamos además incrementar los recursos para implementar mayor superficie con riego tecnificado, de tal manera de usar de la mejor manera posible, con alta eficiencia, el agua disponible”.

José Miguel Stegmeier, presidente de Socabío.

FRASE DESTACADA

“Hay que entender que el río Biobío no tiene aguas de sobra. Es un río de alto caudal pero que sus aguas son usadas y necesarias para la vida del río. Ni hablar del impacto en la fauna acuática, que el EULA tiene tremendos estudios de las especies únicas que se ven amenazadas con todas estas variaciones que se hacen a los caudales”.

Juan Vallejos, administrador de la Asociación de Canalistas Biobío-Negrete.

FRASE DESTACADA

“Se da un contrasentido de que habiendo menos lluvia, de repente, se producen más inundaciones… las lluvias se comportan distinto a lo que era hasta hace una década”. 

Héctor Sanhueza, gerente de la Asociación de Canalistas del Laja.

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