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Buses con “efecto lifting”: empresarios locales arreglarían papeles para ocupar buses del 90 y 80

Uno de ellos -supuestamente- sería utilizado por el DAEM angelino, sin embargo, la entidad descartó que esté dentro de sus licitaciones.


 Por La Tribuna

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Luego del último percance ocurrido a un bus de la empresa LAG, que sufrió un principio de incendio en la parte de su motor, específicamente, cuando transportaba a cadetes de Iberia a la comuna de Yungay, La Tribuna se internó en el “mundo del transporte de pasajeros rurales”, con la finalidad de conocer por qué las máquinas presentan tantos inconvenientes, y ofrecen un servicio de baja calidad en algunos sectores.

 

De esta manera, se indagó con varios trabajadores y empresarios del rubro, quienes en su mayoría no quisieron hablar, sin embargo, hubo algunos dueños de servicios que sí quisieron entregar su testimonio y desenmascarar, lo que calificaron como una “mala práctica” que perjudica a todo el gremio.

 

Lo anterior, pues -sostuvieron- que los empresarios de buses de la zona, en vez de intentar renovar sus máquinas para brindar un mejor servicio a sus pasajeros, y a la vez cumplir con la normativa, que prohíbe que buses de 23 años y más sean utilizados para el servicio de transportes, recurrirían a una ilegalidad para extender la vida útil de los buses.

 

“Hay empresarios que hacen malas prácticas en la zona, en qué sentido, tomando papeles de máquinas más modernas, principalmente, de los buses Transantiago, con la finalidad de ponérselo a buses, que ellos ya tienen, del año 87 al 90. Esto es igual que si tú compraras el run de una persona mucho más joven, para comenzar a usarlo, sin embargo tu apariencia y cuerpo es de alguien mayor”, explicó uno de los propietarios de buses entrevistados, que exigió la reserva de su identidad para aportar la información.

 

Asimismo, el mismo propietario del transporte explicó los valores de comprar exclusivamente los documentos, como también otro método, que es adquirir buses Transantiago en pésimas condiciones, con el objetivo de obtener sólo los papeles.

 

“Un bus Transantiago vale precio normal entre 7 a 10 millones, comprar sólo los documentos cuesta un 30% el valor del bus. Otro método es adquirir una máquina desarmada, sin motor, sin caja, con la finalidad de traer sólo los papeles, entre 2 a 3 millones de pesos”, detalló.

 

Uno de los transportistas locales, que también solicitó resguardar su nombre, por temor a represalias, explicó en detalle cómo se realiza la operación.

 

“Tras arreglar los documentos, algunos borran los números de chasis y los remarcan. Pese a ello, no quedan nunca originales, porque si se hace una investigación como corresponde, se va a descubrir que la numeración no está en el lugar preciso, que no están con el lugar que requieren, quedando fuera de tamaño y largo”, argumentó.

 

De igual modo, este dueño de recorridos denunció algunos de los buses que estarían incurriendo en esta ilegalidad, los que incluso prestarían servicios al municipio angelino.

 

“Uno de ellos es un bus que corre para Tinajón, el que es verdaderamente de 1993, pero lo arreglaron con papeles del 94. Otro es el Bus Elper patente, LD8593, que realiza recorrido a Villa Mercedes, el cual tiene papeles del año 94, en virtud que su primera patente es del 89.(…) Incluso hay un bus escolar que presta servicios al municipio de Los Ángeles, que es verdaderamente año 87, pero tienen papeles 2002. Por ejemplo uno placa patente, VC4878, de la empresa LAG”, acusó.

 

Por último, indicar que según el testimonio de los denunciantes, en la zona habría entre 15 a 22 buses que estarían con una antigüedad igual o superior a 23 años, siendo en su mayoría del 89, 90 y 92, todos incumpliendo el Decreto 1, de 1994, del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones.

 

 

OTRAS MALAS PRÁCTICAS

 

Fuera de lo anterior, los transportistas que decidieron hablar, bajo la garantía del anonimato, acusaron otra ilegalidad, consistente en la utilización de buses sin permiso legal para realizar recorridos escolares.

 

“Yo puedo tener un bus y hacer ocasionalmente traslado escolar, cuando hay una emergencia, pero no puedo hacer recorridos escolares todos los días, sin estar inscrito para tal fin en el Ministerio de Transportes”, puntualizó.

 

Otra situación que también iría contra la norma, es el empleo de buses con permiso para traslado de escolares para uso de agrícolas de la zona.

 

“Hay unos buses que prestan servicios determinados, sin contar con los permisos. Por ejemplo, realizan servicio remunerado a una empresa, en circunstancias que tienen  revisión técnica escolar. Esto no es una situación puntual, sino una realidad que se vive a diario en la zona”, explicaron.

 

 

EL RIESGO DE LA SITUACIÓN

 

Con la finalidad de enfatizar el riesgo a que se exponen los  pasajeros que deben utilizar estos “buses renovados”, La Tribuna FinDe se comunicó con el director del Área de Prevención de Riesgos de la UST, Gustavo Fuentes.

 

El experto explicó que en estas máquinas aumenta el riesgo de accidentes por mantención mecánica, principalmente por su antigüedad, existiendo el peligro de una fatiga de material en sectores estructurales del vehículo.

 

A lo anterior, se suma –comentó- el estrés térmico que se puede generar al interior, el que puede provocar cansancio y pérdida de las habilidades psicomotoras al conductor y pasajeros. Fuera de lo anterior, -agregó- que por lo general la mantención se orienta –particularmente- a temas mecánicos, dejando de lado el circuito asociado a los combustibles, que puede generar un incendio.

 

 

POSTURA DE LA SEREMI

 

En base a las denuncias expuestas, La Tribuna se contactó con el seremi de Transportes del Biobío, César Arriagada, quien descartó la existencia de denuncias formales al respecto.

 

“Desde mi administración no tengo antecedentes de ninguna denuncia en la Seremi. Eso podría ser constitutivo de delito, y para que puedan operar las instituciones se necesita una denuncia formal. (…) Nosotros –en lo particular- el año pasado hicimos un operativo con Carabineros, en donde se descubrió un bus rural que estaba adulterado, ya que no coincidía con la documentación. Eso fue tema después de investigación de la Fiscalía”, precisó.

 

 

DAEM ANGELINO

 

El diario de la provincia también indagó la denuncia -en concreto- sobre un bus con una antigüedad mayor a 23 años, que prestaría –supuestamente- servicio escolar al municipio, consultándole al DAEM de la comuna, desde donde respondieron que no era licitado por ellos, no obstante, indicaron que podría tener contrato con el Ministerio de Transportes, para su uso en el sistema educativo.

 

 

RESPUESTA DE EMPRESAS ALUDIDAS

Con la finalidad de entregar el derecho a réplica, el diario de la provincia se comunicó con algunos de los empresarios aludidos en las denuncias.

 

Uno de ellos, Luis Carrasco, de empresa LAG, descartó de plano la situación, desestimando que uno de sus buses que presta servicio escolar al municipio angelino, sea de estos “móviles arreglados”, enfatizando que todos los buses que ha comprado lo ha hecho en regla.

 

En tanto, Edgardo Pezoa, de Buses Elper, también desestimó las imputaciones, sin embargo, reconoció que es algo que “suena fuerte” en el gremio, no sólo en la zona, sino a nivel nacional. Tras ello, abordó la investigación de Fiscalía, citado también en el reportaje por el seremi de Transportes, comentando que “eso fue un mal uso de documento mercantil, pero yo era propietario de las 2 máquinas, por ello no es lo mismo que se expone en el reportaje”, concluyó.

 

Cabe mencionar que las únicas alternativas que tienen los usuarios para verificar movilizarse sobre un bus no arreglado, es revisar la placa de las carroceras, que está instalada detrás del conductor o cerca de los pedales, en donde sale número de carrocería, año de fabricación y capacidad de asiento verdaderos. Ya que cuando se encuentra adulterada la placa, se nota porque está hecha en acrílico y sin los golpes de impacto de la fábrica. Vale mencionar que algunos “buses arreglados”, incluso, no la tienen.

 

Por último, existe la página http://apps.mtt.cl/consultaweb/, en donde se puede conocer la fecha de fabricación de los transportes, por lo cual si se moviliza en un bus que –visiblemente- se nota antiguo o en mal estado, difícilmente será de después del año 2000, por lo cual se debe generar la alerta.

 

 


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