domingo 20 de octubre, 2019

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Los Ángeles

¿En qué está el caso de Juan Diego a tres años de su desaparición?

Lo que debía ser un periodo de regaloneo y disfrute con la familia, terminó transformándose en un verdadero calvario para quienes conforman su núcleo cercano.


 Por PRENSA LA TRIBUNA

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A tres años de su desaparición, el caso del joven angelino Juan Diego Aguayo Díaz sigue siendo un verdadero misterio.

Aguayo es un joven de la zona que estudiaba y trabajaba en Copiapó y viajó desde el norte a ver a su familia que reside en Los Ángeles.

Llegó a la capital provincial de Biobío para pasar sus vacaciones con su padre y hermana; sin embargo, todo cambió aquella jornada del 1° de agosto de 2014.

Lo que debía ser un periodo de regaloneo y disfrute con la familia, terminó transformándose en un verdadero calvario para quienes conforman el núcleo cercano de Juan Diego.

Fue ese mismo día cuando su familia le perdió la pista. Tomó una mochila para salir de la casa de su hermana y partir rumbo al centro a realizar algunas compras.

Había quedado de llegar temprano pero eso nunca ocurrió. Desde la 1 de la tarde de aquel 1° de agosto de 2014, su hermana no supo más de él.

Desde ese día, las interrogantes no han cesado. La última pista que se tenía de él era que se encontraba en la ciudad de Chiloé.

A tres años de su desaparición, Diario La Tribuna quiso saber en qué estaban las diligencias y si es que su caso aún estaba abierto.

Pues sí, la investigación aún está abierta y la encabeza personal de la Brigada de Homicidios de la Policía de Investigaciones de la capital provincial de Biobío.

La fiscal a cargo del caso, Karina Bucarey, relató que se han ordenado realizar diligencias básicamente en la ciudad de Castro, que fue el último lugar donde se tuvo conocimiento en torno a su paradero.

Desde el día en que desapareció Juan Diego, los medios tecnológicos han mejorado; esto ha permitido obtener información a la que antes no se podía acceder.

En este sentido, las diligencias apuntarían a los últimos llamados que fueron realizados por Juan Diego “para efecto de la triangulación de las antenas donde se registraron las últimas llamadas, pudiendo acotar más los espacios”, relató Bucarey.

Si antes lo que se podía determinar en esta materia eran unos kilómetros, en la actualidad son sólo algunos metros.

Estas diligencias fueron solicitadas a la Brigada de Homicidios a fin de que el trabajo se realizara en ese espacio físico, logrando fijar puntos más exactos con la tecnología existente.

La fiscal relató, eso sí, que todo ello requiere de información que debe ser provista por la empresa de telecomunicaciones y de un estudio por parte de los detectives a cargo del caso.

“Esto está también informado y conversado con el padre de Juan Diego, con quien hemos tenido contacto y le hemos explicado lo que se está haciendo”, relató la persecutor.

OSAMENTAS

Entre las diligencias realizadas se levantó una muestra de ADN del padre de Juan Diego, contando con la prueba genética de él para efectos de realizar cualquier comparación con alguna osamenta.

A fines de abril de este año, un grupo de menores fue sorprendido jugando con lo que sería el cráneo de una persona en la comuna de Mulchén.

Dentro de las pericias, el Ministerio Público solicitó que se realizara un peritaje comparativo de ADN. Pese a que se trata de una diligencia que aún no ha sido despachada por el Servicio Médico Legal, preliminarmente no correspondería a Juan Diego.

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