Opinión

Empleo en el Biobío: una urgencia que nos moviliza

Seremi de Gobierno del Biobío

Daniel Pacheco, Cedida
Daniel Pacheco / FUENTE: Cedida

El desempleo impacta directamente a las familias. Significa incertidumbre para llegar a fin de mes, dificultades para cubrir los gastos del hogar y proyectos que deben postergarse. Por eso, el 10,6% de desocupación registrado en el Biobío durante el trimestre mayo-julio nos exige trabajar con urgencia. Nuestro objetivo como Gobierno es reducir el desempleo y abrir oportunidades que permitan a las personas recuperar estabilidad y confianza en el futuro.

El Gobierno del Presidente José Antonio Kast está enfrentando este desafío mediante una tarea que requiere coordinación permanente, capacidad de gestión y seguimiento de los compromisos. Cada institución debe contribuir desde sus competencias para que el apoyo a la contratación y las inversiones se traduzcan en oportunidades laborales concretas.

En nuestra región, ese esfuerzo se articula a través de la Mesa Regional Más Empleo, liderada por el delegado presidencial regional, Julio Anativia, con la Secretaría Técnica de la Seremi del Trabajo. A ella se suma el Comité Económico Regional, que realiza seguimiento a las inversiones y aborda los obstáculos que retrasan su ejecución. Esta labor reúne a distintos ministerios y servicios, junto con la colaboración del Gobierno Regional y los municipios.

Los antecedentes al 22 de septiembre muestran avances. El subsidio a la Contratación registra 3.138 personas contratadas en el Biobío y 896 empresas postulantes. De esos trabajadores, 2.008 corresponden a la provincia de Concepción, 777 a Biobío y 353 a Arauco. Son resultados que dan cuenta del alcance territorial de una herramienta destinada a apoyar el acceso al empleo.

La colaboración con el Gobierno Regional también permite fortalecer este esfuerzo. Ya cuenta con toma de razón el decreto que habilita la transferencia de $5.000 millones a SENCE Biobío para reforzar el subsidio. Este paso debe traducirse ahora en la continuidad de su tramitación y ejecución, porque la urgencia de las familias exige que los recursos lleguen oportunamente a su destino.

En obras públicas, la cartera del MOP bajo seguimiento considera 39 contratos por más de $51.584 millones. Cinco ya se encuentran en ejecución y reportan 328 empleos generados, mientras se trabaja para que los restantes avancen hacia el inicio de obras. Por su parte, las 16 obras urbanas informadas por el Minvu registran 244 empleos. Aquí existe una tarea concreta: revisar plazos, resolver dificultades entre servicios y acompañar la ejecución de las inversiones.

También debemos abordar las barreras que dificultan encontrar o mantener un trabajo. Para muchas mujeres, las responsabilidades de cuidado limitan sus posibilidades laborales. La ampliación del Programa 4 a 7 contempla siete establecimientos adicionales en el Biobío, con cobertura para 181 mujeres y 250 niñas, niños y adolescentes. Facilitar espacios seguros de cuidado es parte de una política de empleo que reconoce la realidad de los hogares.

Sabemos que estos avances deben consolidarse y que todavía queda mucho por hacer. Las contrataciones registradas y las obras en ejecución son pasos relevantes, pero reducir la desocupación regional requiere sostener este trabajo y lograr que más proyectos se conviertan en actividad económica y empleos formales.

Nuestra responsabilidad es mantener la intensidad de la gestión, informar sus resultados y corregir las dificultades que aparezcan. Para las familias, la recuperación se vuelve concreta cuando llega una oportunidad de trabajo y pueden volver a planificar su vida con mayor tranquilidad. Hacia ese resultado estamos orientando el esfuerzo del Gobierno en el Biobío.

Daniel Pacheco Ponce, seremi de Gobierno del Biobío

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