Opinión

Victoria Hermosilla, imagen de una nación

MARIO RIOS (10),
MARIO RIOS (10) / FUENTE:

"Nación: es aquel cuerpo social que teniendo etnias, lenguas, religiones distintas una de otra, todas buscan un destino común", Sí, esa es la nación, y es también la institucionalidad, como lo es la familia en su dimensión natural, espiritual, cristiana, en que el alma es el celador de los valores morales que regulan la vida de una sociedad, Santa Bárbara, de un país, Chile, de un Estado, nuestras Fuerzas Armadas, en fin, madre, abuela, esposa, campesina, concejala, alcaldesa... ¿Qué más? Mucho más, tantas que aquel día que se anunciaba su viaje al cielo, hubo llantos y silencios: "La Toyita decía adiós...".

No es posible referirse a nuestra amiga Victoria Hermosilla, esposa de René Correa, alcalde de Santa Bárbara, madre de una familia admirable, (¡qué inmensa responsabilidad tienen sus hijos al llevar en sus hombros la figura de sus padres!), conductora de miles de mujeres, demostrando una lealtad con cada una de ellas, con la presencia de las Fuerzas Armadas en la conducción de Chile. En efecto, en aquella ocasión, año 1976, en que el responsable del Poder Ejecutivo de Chile, general Augusto Pinochet, concurría a EE.UU., junto a todos los otros gobernantes del continente americano, en ocasión de la entrega del canal de Panamá, hasta ese momento en manos estadounidenses al gobierno de Panamá, la prensa mundial destacaba la presencia del gobernante chileno. Un periódico español el ABC de Madrid, titulaba "El régimen militar chileno, cuenta con 500.000 mujeres que cada día solidariamente, colaboran con la familia chilena". Luego, el mismo periódico, se explayaba en ese fenómeno único en el mundo.  Toyita era de ese mundo y concluido el régimen militar, continuó en dichas funciones respaldando el trabajo social de su querida Santa Bárbara. Pero había más. Su marido, alcalde de esa comuna, asumió el compromiso de integrar a Chile a todas las comunidades pehuenches de su territorio. Para ello, había que construir un camino de 100 Km hasta Trapa Trapa. Su mujer, Toyita, asumió la responsabilidad social que significaba el avance de cada metro conquistado en esas montañas, recogiendo a las familias que en esas comunidades vivían de siempre, observando el estado de salud de sus hijos, de la educación, hogares, en fin, todo el mundo que corresponde a una familia que se integraba a Chile. Su trabajo fue admirable y se conquistó la meta de llegar hasta los límites nacionales con la vecina Argentina. Por ese inmenso logro, el alcalde, su marido, alcanzaba la más alta distinción municipal, en que un jurado nacional, presidido por el almirante José Toribio Merino, le otorgaba un honor al reconocerlo como "el alcalde más destacado del país".

Recuerdo aquel día. Era en el palacio Cousiño de Santiago. Toyita de vestido largo, del brazo de su marido, conquistaba la capital llevando en su corazón todo el trabajo en su comuna y ahora incorporando a las comunidades pehuenches. El alcalde Correa al presentar a su señora a las altas autoridades presentes, expresaba, "En cada metro de camino conquistado, estuvo la mano de mi mujer que con todo su equipo de mujeres voluntarias, acogían las familias pehuenches, muchas de ellas, muy ajenas al devenir de Chile". Luego Toyita señalaba, a modo de observación con humor, "Construimos también una carretera austral".

Los ejemplos son muchos. Ella logró que las voluntarias fueran también muchas, que nadie se marginara de ser ellas y no otras las responsables del destino comunal y nacional. A ella, Victoria Hermosilla, "nuestra Toyita", el ejemplo admirable que, para miles, será permanente en la vida de nuestras tierras comunales de Alto Biobío y Santa Bárbara, además de Chile.

Honor y gloria a una mujer admirable. 

Mario Ríos Santander

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