Opinión

Defensa de la dignidad humana en las personas que viven en situación calle

Seremi Desarrollo Social

Daniel Manchileo, Cedida
Daniel Manchileo / FUENTE: Cedida

Este 2026 el Plan Protege Calle se ejecuta por 110 días corridos desde el 1 de junio. Día a día confirma algo que no podemos seguir eludiendo: proteger a quienes viven en situación de calle no es tarea de una sola institución. Es un desafío complejo de la sociedad en su conjunto que exige coordinación, recursos y voluntad compartida entre todos los actores del territorio.

Hoy la red está desplegada en toda la región habilitando diez albergues, dos en Concepción, dos en Talcahuano y uno en Tomé, Cañete, Coronel, Hualpén, Lebu, Lota y Los Ángeles. Funciona un Código Azul en Los Ángeles para activar apoyo adicional en las noches más críticas de frío y lluvia. En paralelo operan dos Rutas Protege en Concepción-Talcahuano y Los Ángeles, que recorren las calles buscando, acompañando y vinculando a las personas con la oferta disponible.

También hay tres Rutas de Carabineros en Concepción, Talcahuano y Los Ángeles que refuerzan la seguridad y la confianza en el territorio. Se suma una Ruta Social en Concepción para atención integral, y cuatro Rutas Médicas ejecutadas por los Servicios de Salud de Arauco, Concepción, Biobío y Talcahuano, que acercan control, curaciones y derivación a quienes no acceden al sistema de salud por sus propios medios.

El resultado se mide en números concretos: 220 camas disponibles solo durante este periodo, que se suman a la oferta permanente que ya existe en la región. Son 445 prestaciones diarias para personas en situación de calle. Comida, abrigo, atención de salud, orientación social y un espacio seguro para pasar la noche. Todo eso se sostiene con una inversión total año 2026 de $1.167.138.000 proporcionada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Pero el Plan Protege Calle no lo hace solo el Estado, Desarrollo Social coordinan la política y los recursos, las delegaciones, municipios salud y organizaciones ejecutoras abren sus espacios y proporcionan la oferta permanente, disponiendo de profesionales para aquello. Asimismo, estas organizaciones llevan años en la calle, conocen a las personas por su nombre y sostienen la confianza que el Estado por sí solo no construye, pero el mundo privado es clave y es por eso que los estamos acercando a nuestra tarea, como por ejemplo con la Mesa Compromiso Calle que realizamos en Los Ángeles.

Las empresas de la región tienen mucho que aportar; capacidades logísticas, redes de voluntariado, alimentos, abrigo, transporte y difusión. Ya hay compañías que se sumaron con donaciones y horas de sus equipos. Falta más. Cada empresa que se suma multiplica el impacto. No se trata solo de donar: se trata de poner la capacidad instalada de cada organización al servicio de quienes hoy duermen en la calle.

Proteger la calle no se hace desde una sola vereda. Lo público ordena y financia, lo social acompaña, y lo privado puede multiplicar. Invitamos a las diferentes instituciones de la sociedad civil a sumarse al Plan Protege Calle 2026, las puertas están abiertas, porque una región que protege a los más vulnerables es una región que la dignidad, la vida y la esperanza de construir una sociedad mucho más justa y solidaria. Recordemos que la defensa irrestricta de la dignidad humana es parte fundamental del bien común que toda comunidad política debe anhelar.

Daniel Manchileo

Seremi Desarrollo Social

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