Opinión

Se avecina un invierno rudo

Administrador Público
Licenciado en Ciencias Políticas

Jorge Rivas Figueroa, Cedida
Jorge Rivas Figueroa / FUENTE: Cedida

Desde que comenzó la guerra en Medio Oriente, el precio referencial del barril de petróleo para sus dos indicadores, el Brent (Europa) y el WTI (Estados Unidos), ha aumentado en más de un 40%, superando con creces, la barrera de los 100 dólares. Cifra que no van a bajar mientras continúe el conflicto y sigan las batallas por el dominio del Estrecho de Ormuz, principal vía de transporte marítimo de la materia prima.

La guerra, comenzada tras los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán parece no tener un final cercano, por lo que el mundo ha comenzado a prepararse para surtir las necesidades de cada país que no está involucrado en un conflicto armado que golpeará la economía mundial. Mientras eso ocurre, en Chile, la nueva administración del Estado ya anunció que estudiará un modificación al Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco), que fue creado para evitar que las alzas del valor del petróleo y sus derivados afecten de manera brusca los bolsillos de los chilenos.

Cada vez que sube el precio, este subsidio del Estado modera las alzas, evitando con ello el aumento de la inflación, sin embargo las modificaciones propuestas por el Ejecutivo eliminarían la herramienta, dejándola solo para los transportistas y para la parafina.

De eliminarse el Mepco para las bencinas, el diésel y el gas, los precios aumentarían entre 270 y 450 pesos por litro, lo que hará que las personas sufran un fuerte golpe en sus economías familiares, afectando con ello, la calidad de vida de los habitantes de Chile, porque los costos de todos estos aumentos serán pagados por nosotros.

El tema ya se está tomando la agenda nacional y mientras escribo esta columna, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz ha señalado en el seminario organizado por el Diario Financiero: "La primera lectura de un nuevo ciclo", que el país debe "conciliar la meta fiscal, proteger a los más vulnerables del impacto natural que van a tener por el alza del precio del petróleo, y tenemos que apurar el tranco en la transmisión de precio".

Mantener el Mepco para los transportistas puede ser una buena variable, sin embargo solo beneficiaría a un sector productivo, mientras todo lo demás seguirá al alza. En el caso de la parafina, la idea es no afectar a los sectores más vulnerables, pero la pregunta obvia es: ¿se trata de apoyar a un sector con una medida populista de por medio?. Pero corresponde ser claro, este debate está abierto con la certeza de que habrá cambios en el mecanismo, por lo que debemos estar atentos a las discusiones que se den en torno al tema. Tomar decisiones apresuradas y acaloradas en una materia tan importante como esta, en medio de una guerra cuyo destino es incierto, debe ser consensuado, dialogado y muy bien analizado, saliendo por completo de los populismos y egoísmos ideológicos.

El invierno se avecina rudo, este es un tema complicado, porque en la guerra no se avizora un final cercano y cada decisión que se tome desde La Moneda, de manera unilateral, podría generar graves problemas en la economía familiar, pero los chilenos esperamos confiados en que nuestras autoridades de gobierno y oposición debatan de forma correcta para el bienestar de todos y todas quienes vivimos en Chile.

 Jorge Rivas Figueroa

Administrador Público

Licenciado en Ciencias Políticas

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