Opinión

El "Mencho"

MARIO RIOS (10),
MARIO RIOS (10) / FUENTE:

Esta mezcla de revoluciones y narco, que en el área del caribe se ha dado por tantos años, alcanzó niveles extraordinario la semana pasada al terminar con la vida del "Mencho", personaje sinigual, asesino, dueño de una agrupación de sicarios, criminales en serie que dominaban buena parte del norte mexicano, por parte del ejercito azteca que pagó a su vez con la muerte de 32 de sus efectivos en una guerra que prometía ser violenta pero nunca con las características que finalmente se dio, matando, y destruyendo bienes diversos por todo México, debiendo, sus autoridades despachar a sus alumnos a sus casas y las embajadas recomendando a sus connacionales quedarse en sus hoteles, sin salir a la calle, menos visitas lugares de interés turísticos... en fin, guerra, así de simple. En el mismo día, EEUU solicitaba formalmente la extradición de ochos miembros del gobierno revolucionario comunista de Venezuela, acusados todos de ser miembros del "Cartel de los soles", agrupación criminal que administraba políticamente la nación venezolana, bajo los plausos de todo el mundo marxista de América Latina, incluyendo sus gobernantes. Queda la duda de Cuba que hoy, se cae a pedazos, colgando de un par de gotas de petróleo que llegue de alguna parte de este planeta, en la más absoluta soledad. En este último caso, el mundo, salvo Lautaro Carmona líder del comunismo chileno, se aburrió del gobierno castrista, tan alabado, visitado e imitado por la izquierda de Chile y sus tradicionales útiles que le rodean. Pero volvamos al "Mencho".

El día que Trump asumió la presidencia, dejó entrever su fastidio por las guerras. En efecto, parecía que en su visión se dibujaba una poderosa armada, portaviones y domases, todos mortíferos, aviones de combate ultramodernos, un ejército regiamente armado, en fin, un mundo que sus antecesores lo tuvieron a la vista en guerras diversas. Trump. Por su parte, supo que la guerra debía ser otra. Era contra los narcos, grandes y chicos, todos, contra los gobiernos que los protegían o peor, participes del "negocio" criminal de la droga. El año anterior, habían muerto 125 000 jóvenes en las calles de ciudades y pueblos de su país, todos abandonados por su propio gobierno. Entonces, la guerra era otra. El campo de batalla, no sería Afganistán ni otro lugar conocido por esos lados del oriente medio, sería en sus alrededores, México, Venezuela, Centro América. Y había que cuidar la vida de otros jóvenes del mundo. En realidad, era una guerra global, con espacios de mayor importancia como lo eran sus propias fronteras. "Bajo mi mandato, no morirán por la droga 125 000 jóvenes al año en mi país", expresó en una de sus tantas advertencias. Sabía qué esta guerra la enfrentaría no solo con armas, sino que con activos políticos de izquierda que tratarían de engañar nuevamente al mundo, defendiendo a estos siniestros personajes que gobernaban países y aun mas, eran parte de la muerte de jóvenes al interior de USA y de todos los países, incluyendo Chile. A Bukele había que destruirlo por meter preso a tantos criminales. Hoy México está conmocionado. Su presidenta, por fin entendió sus desaciertos que señalaban, "cuidar los DDHH de todos, no armas solo abrazos". El "Mencho", siguió asesinando después de muerto.

Mario Ríos Santander

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