Opinión

Gobernador y consejeros regionales, sin hablar

MARIO RIOS (10),
MARIO RIOS (10) / FUENTE:

¿Habrán sabido los 20 alcaldes de la región, que fueron a abrazar el dolido rostro del gobernador Rodrigo Diaz, toda la trama en que este último estaba sumido, aparentemente, escondido de sus fiscalizadores, los consejeros regionales que están en absoluto y sospechoso silencio? 

¿Antes de partir al "abrazo del oso", los alcaldes sabían que uno de ellos, (pueden haber mas), el alcalde de Coronel, era parte de la trama de platas entregadas a corporaciones y fundaciones truchas sin resguardo alguno ni menos observación de cumplimientos en el uso de estos recursos públicos?

¿Se preguntaron los alcaldes, antes de ir a apoyar a Rodrigo Díaz, porque en medio de la vorágine de platas, que incluía calzones y sostenes, los consejeros regionales, fiscalizadores del actuar del gobernador, permanecían en silencio?  ¿Y si ellos estaban callados, porque ellos, los alcaldes eran los que tenían que hablar?

¿Y qué opinaron los alcaldes al saber, el día siguiente de haberse reunido con Rodrigo Díaz, que este guardó prudente silencio ante la comprobación de parientes, empresas asociadas a su campaña, camaradas políticos y otros de su entorno más cercano, habían sido receptores de platas del gobierno regional?  Misterio. En este caso involucrada la Corporación de Desarrollo Regional, ¿Qué opinó su directorio? Silencio, muchos silencios, todo huele mal.

Y una última cuestión, reunidos con el gobernador, ¿los alcaldes aprovecharon de preguntarle a que fueron a Europa y otros lugares, los consejeros regionales?  Las platas son para inversión, apoyo social y no para viajes inútiles. Salvo que quiera el gobernador atender solícitamente, no se para que, a sus fiscalizadores.

Pensaba que con la determinación de los alcaldes de desprenderse de la educación, el proceso de regionalización había recibido una estocada de muerte, sin embargo, lo acontecido con los gobiernos regionales, termina por fallecer todo intento de una administración descentralizada. Había que tener más moral y capacidad para ser actor del desarrollo regional y eso, definitivamente no existe. Nada de las principales normas legales que pudieron se las bases para una regionalización en serio y todas dictadas para ello, fueron cuerpos normativos que no se pudieron, (o no se quisieron, o no supieron), cumplir.

He conversado con varias personas sobre estos temas y me he dado cuenta que en general la presencia y utilidad del gobierno regional solo está radicada en una sola cosa, ser amigo de algún consejero regional que "le ponga" plata para proyectos sociales de base, (muchos para seguridad de barrio). Me han informado que esto del "bolsillo con billetera", se ha modificado. No sé, pero lo que observo son afanes políticos más que realizaciones de desarrollo. Ahora, marginado el gobernador de la confianza pública, salvo 20 alcaldes, muy perdidos apoyando sus inmoralidades, los fiscalizadores, ausentes, han caído también en el descrédito. Mala cosa. La regionalización de Chile, camina hacia un completo fracaso.

Mario Ríos Santander     

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