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Opinión

Los adornos de nuestro árbol navideño


 Por Luis Rozas Mardones, psicólogo.

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Esta semana, quiero llevarte a un recorrido distinto, más aún cuando se acercan estas fiestas;  comienzan los preparativos de la Navidad, en donde es cotidiano observar cómo se busca el mejor regalo, la mejor marca, lo que está más a la moda o simplemente suplir ausencias, a base de objetos materiales, que tienen un significado mundano, fugaz y carente de ese sentido al que hago referencia.

Lo tangible, sólo está vinculado con aceptación social, posición dentro de un grupo, con ostentación, pero finalmente es algo vacío, sin fibra ni forma espiritual, que no debiera ser el centro de esta fecha.

De esta forma nos esmeramos en lo material, pero muy de lado dejamos aquellas cosas que valen, trascienden y que realmente debieran ser “los adornos de nuestro árbol navideño”, que es invisible a los ojos, pero radiante para el alma… te invito a conocer que lleva el mío:

Lleva luces de esperanza, para añorar con alegría la llegada del nuevo día y la luz de un amanecer, donde los rayos del sol iluminen tu camino.

Trae adornos de amor, que se entrega de manera sincera y abundante, que se comunica con una mirada o un gesto, que acompaña o contiene en la adversidad más dura.

Lo adornan guirnaldas de sabiduría, para recordar todo lo vivido y aprender desde la experiencia, para avanzar a algo mejor.

Tiene viejitos pascueros, que ríen sin cesar, trayendo alegría al hogar, que hace que todo se pueda ver de forma más positiva y plena.

Incluye escarcha multicolor de presencia y ausencia de quienes hoy están y de aquellos que alguna vez estuvieron sentados en tu mesa, los que ya partieron y que se regocijan sin duda alguna al verte a ti contento (a).

Destaca en el árbol, un bello pesebre de solidaridad y empatía, para ayudar a quien lo necesita y comprender con claridad el dolor o la pena que lleva consigo, es una fecha para estar bien y si pueden aportar a eso en el corazón de otro, será tu mayor regalo.

Pero lo más importante, en el centro de todo trae una figura que une a la familia, que llena de esperanza, amor, sabiduría, solidaridad y empatía, esta imagen está formada por la enorme gratitud de estar vivos, de agradecer todo y todos los días, del simple hecho de poder tener la tremenda oportunidad de celebrar y de vivir la vida en toda su magnitud.

Vaya mi mensaje centrado en los sentimientos y en la grandeza del espíritu, aprovechemos la Navidad, para renovarnos y estrechar lazos con quienes de verdad nos quieren, no esperemos por el abrazo,  démoslo;  no aguardemos por una palabra de amor…pronunciémosla y por sobre todo hagamos todo lo posible, porque sea una ¡¡Feliz Navidad y un año nuevo colmado de prosperidad!!, recibe mi sincero saludo y abrazo…que tengas un día maravilloso.

Luis Rozas Mardones, psicólogo.


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