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Opinión

Nadie es derrotado si gana la democracia


 Por Jorge Rivas Figueroa. Administrador Público Licenciado en Ciencias Políticas

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La estabilidad de las instituciones en Chile y su correcto funcionamiento tras el 4 de septiembre ha quedado demostrada con la intervención del Presidente de la República, Gabriel Boric en la Organización de Naciones Unidas, ONU.

Una oración compuesta tan simple, pero tan grande y poderosa como “nunca un gobierno puede sentirse derrotado cuando el pueblo se pronuncia. En democracia, la palabra popular es soberana” puede bastar para explicar que lo ocurrido en el Plebiscito de Salida no es la derrota de La Moneda frente a la oposición, pues más bien, como identifican los expertos (me sumo), el triunfo del “Rechazo” no tiene una cara visible, pues han sido nuestros ciudadanos y ciudadanas los que se expresaron, en consecuencia, ha ganado de verdad la democracia.

A diferencia de otros mandatarios, el nuestro usó la testera para hablar de cohesión, de unidad, de trabajo conjunto, todo buscando explicar el origen de nuestro momento histórico, llegando así al Estallido Social y a la necesidad que tenemos los chilenos de cambiar – NO REFORMAR – la Constitución, pero con una que no ponga en riesgo lo poco que se ha ganado tras el 18 de octubre de 2019  o como lo dijo ante todos los delegados y mandatarios de la ONU: “Un futuro cambio con estabilidad”.

Si bien es cierto, ningún teórico puede decir que Chile no está inmerso en una crisis (la palabra crisis genera cambios, no tiene por qué ser interpretada de forma negativa), lo cierto es que palabras como esa no pueden ser usadas en mundo globalizado que la interpreta, de acuerdo a los mercados y no a las realidades sociales, por eso con una hermosa metáfora o el peor de los eufemismos nuestro Jefe de Estado, le dijo al mundo que en Chile estamos viviendo “un intenso proceso político” a lo que yo agregaría modernizador y social.

Mientras nuestro Presidente de La República muestra al planeta que Chile sigue dando ejemplos de civismo y todas las instituciones demuestran estabilidad en un mercado inserto en guerras armadas y comerciales, el país más austral del mundo sigue firme, quizás recordando un pasado que nos trae malas historias, porque recuerde estamos a menos de un año de tener que conmemorar los 50 años el 11 de septiembre de 1973 (aunque el negacionismos siga en nuestro parlamento).

Pero sin alejarme de la idea central y expuestos mis argumentos me cuesta respetar a aquellos parlamentarios que han tomados los resultados de una encuesta, sondeo político social si prefiere, para decir que Chile necesita un nuevo proceso eleccionario y un nuevo grupo de constituyentes, explicando con cifras las respuestas de un trabajo hecho por teléfono y vía mail que se aleja de toda realidad y que por cierto, y aquí mi molestia, olvida por completo un mandato que obliga a las autoridades ejecutivas y legislativas a un segundo proceso constituyente (NO REFORMAS).

Para mí, las encuestas son importantes cuando se busca vaticinar un resultado, cuando tenemos que analizar escenarios y proyectar acciones, pero no puedo leer con tranquilidad que el sondeo cobra más relevancia que el resultado de las urnas o ya se nos olvidaron las palabras “la madre de todas las encuestas son las elecciones”. Lo han dicho todos los presidentes desde el retorno de la democracia.

Volver a las cifras para respaldar mis palabras es agotarme, ya las he expuesto una y mil veces, por eso seré más claro que nunca y si es necesario gritarlo a los 4 vientos lo haré porque en política no se hacen amigos (otra máxima de este arte). El Soberano ya habló, ahora debemos votar como estará constituida esa nueva Comisión Constituyente, esa que como dijo el Presidente Boric quiere, desea y anhela “Un futuro de cambios con estabilidad”.

Jorge Rivas Figueroa

Administrador Público

Licenciado en Ciencias Políticas


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