lee nuestro papel digital

Opinión

Día Internacional de la Paz


 Por Carla Basoalto Flores. Docente Trabajo Social Universidad Santo Tomás Los Ángeles

fotocarlabasoalto

“Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”, tal como lo señala Declaración Universal de los Derechos Humanos, por lo que el Día Internacional de la Paz, nos invita a reflexionar y replantear la mirada de construir una sociedad en la que todos sus miembros vivan en armonía. Y aquí es importante reconocer el papel que cumple cada uno de nosotros como personas para concientizar y promover la paz en el mundo, puesto que somos parte de un constructo social. Lo primero que debemos hacer, es aceptar que todos somos diferentes, tanto a nivel físico, emocional, social, espiritual y cultural.

El respeto por el otro, como ser individual, parte de un colectivo social, es clave para construir una sociedad respetuosa en la neurodiversidad que en ella convive. Considerando que la paz, no solo se refiere al contexto de guerra o de violencia, si no, a una construcción social, desde el amor, por uno mismo y por el otro, desde el respeto, el cual nos permite aceptar al otro, por el simple hecho de ser otro, entiendo que la diversidad es parte de una sociedad y la caracteriza como tal. El que como miembros de colectivo social esperamos un mundo mejor y construir desde allí, es cuando recién podemos hablar de la paz en un contexto de transformación social y cultural.

En este sentido, es importante visibilizar que, en la actualidad, son diversos los conflictos sociales, desigualdad, discriminación ya sea racial, económica o sexual, que nos sitúa de una vereda individualista, sin desarrollar la compasión ni la empatía, lo que solo genera hostilidad y muchas veces odio, por no aceptar que no somos iguales, por no reconocer al otro como un ser humano, igual a mí. Tal como lo señalan diversos autores, entre los que destacan García y Zambrano, quienes manifiestan que tanto la violencia como la paz, han evolucionado de forma más elaborada y compleja, al ritmo de las sociedades y del mundo. Por lo tanto, nace la interrogante si ¿realmente hemos evolucionado tanto como para vivir en una sociedad de paz?, creo que no, de lo contrario no sería el tema de este año 2022 “Pon fin al racismo. Construye la paz”. Aún queda mucho trabajo por hacer y partiendo por asumir nuestro rol de Trabajadores Sociales, siendo conscientes de qué forma aporto a la construcción de una sociedad mejor, lo cual favorece el desarrollo de  las generaciones venideras. Desde aquí el rol del Trabajador Social, cobra relevancia en un contexto de indudable crecimiento social y profesional, permitiendo transformar y resignificar las situaciones sociales, desde una mirada transversal desde la persona, la situación y el contexto social en la cual se vivencia, permiten la posibilidad  plantear soluciones desde la mirada comunitaria de promoción, sensibilización y socioeducación en justicia social, de responsabilidad colectiva, respeto, equidad, solidaridad, valores fundamentales para lograr una transformación cultural hacia una sociedad de paz. Por lo tanto, la invitación el día de hoy, es a ser empáticos, a actualizarnos en la realidad social en la cual convivimos día a día, a entender los procesos sociales, desde una mirada integradora, reconociendo al otro y entender que es diferente, y dentro de esta sociedad de la que todos somos parte, viven y conviven diversidad de personas, que esperan vivir en paz.

Carla Basoalto Flores

Docente Trabajo Social

Universidad Santo Tomás Los Ángeles


  • Compartir:
lee nuestra edición impresa
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes