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Opinión

Procrastinar


 Por Luis Rozas Mardones, psicólogo

Luis Rozas Mardones

Este término, a veces difícil de pronunciar, significa posponer o aplazar tareas, deberes y responsabilidades por otras actividades que nos resultan más gratificantes pero que son irrelevantes, es también una forma de evadir, usando otras actividades como refugio para no enfrentar una responsabilidad, una acción o una decisión que debemos tomar.

¿Suena familiar cierto?, y es mucho más común de lo que te imaginas, sobre todo en este acelerado mundo moderno, donde todo es para ayer y rápido, por lo que regularmente estamos dejando un montón de cosas a medias, tales como las reparaciones de la casa, la dieta, el decir “eso” a esa persona, etc., por lo mismo, es el momento de desenmascarar y derribar esa costumbre.

Todos postergamos cosas y nos engañamos inventándonos historias, que nos auto convencen sobre verdades que son como humo, el problema no es tanto esa situación en particular, sino cuando ello se transforma en un hábito y nos llenamos de acciones inconclusas, colmadas de excusas que sólo nosotros nos creemos.

Los motivos son variados, pero tienen que ver (entre otras causas), con el hecho de no saber administrar bien el tiempo, el perfeccionismo extremo, el miedo al fracaso, la autocomplacencia etc., que aunque pudiere producir una satisfacción pasajera, hace centrarnos en cosas sencillas o poco trascendentes, evadiendo los verdaderos desafíos u obligaciones, terminando por ser una fuente de problemas.

Por eso cuando te encuentres frente a un proceso de procrastinación, piensa que tú puedes retrasarte, pero el tiempo no lo hará;  debes salir de tu zona de confort para avanzar y para hacerlo, debes empezar de una vez, tu mente te pone algunas trampas, ya que si sabes lo que tienes que hacer y no lo haces, entonces estarás peor que antes.

Por eso para tener un control de nuestros actos, precisamente debemos actuar, sino terminaremos siendo víctimas de circunstancias externas, que pueden ser desagradables. Recuerda que por la calle del después, se llega a la plaza del nunca, haciendo difíciles las cosas fáciles y todavía más difíciles las cosas difíciles.

Si sigues así, postergando y postergando, frases como “no dejes para mañana, lo que puedes hacer hoy”, serán un buen lema de vida, ya que muy probablemente dentro de un año, desees haber comenzado hoy, más aún cuando uno de estos días despertarás y ya no tendrás más tiempo para hacer las cosas que siempre quisiste hacer.

Finalmente, quita de tu mente frases como “algún día”, ya que ese no es un día de la semana, ni un punto de inicio preciso, es una verdadera promesa, que puede traer consecuencias desagradables, las que puedes evitar, si cuando es el momento, te pones “manos a la obra”. Avanza, aunque sea lento, pero sin pausa, no existe nada mejor que descansar tranquilo y con la conciencia limpia, piensa en toda esta reflexión y  ¡¡ Que tengas un maravilloso día!!

Luis Rozas Mardones, psicólogo


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