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Opinión

Chile es un país político por eso vamos a votar informados


 Por Jorge Rivas Figueroa. Administrador Público - Licenciado en Ciencias Políticas

Jorge Rivas, alcalde de Mulchén

Falta menos de un mes para que los chilenos y chilenas debamos concurrir una vez más a las urnas: Esta vez, ni más ni menos, para Aprobar o Rechazar la propuesta de Constitución Política del Estado entregada por la Convención Constitucional.

Con la fecha clara en nuestras cabezas (domingo 4 de septiembre) me ha sido grato ver como las conversaciones políticas, a favor del Apruebo o del Rechazo, se han tomado desde las conversaciones familiares hasta los debates universitarios, pasando claramente, por las verdades y mentiras de las redes sociales y las conversaciones del mundo político que sigue sin retomar los lazos estrechos y las confianzas con las bases sociales.

Más allá de ese punto trascendental para la vida de la llamada “clase política” me quiero detener en este Chile político que debate apasionadamente sobre lo que es mejor para el país.  Ciertamente la educación es fundamental para un proceso tan importante como este y creo que estamos al debe y muy al debe en esa materia.

Cuando el parlamento oficializó el “Acuerdo por la paz y la nueva Constitución” la madrugada del 15 de noviembre de 2019 vino de inmediato la Reforma Constitucional y la Ley 21.200 que estableció que el llamado Plebiscito de Salida (Apruebo / Rechazo) sería con un voto obligatorio. Junto con ello, un tema que ya había sido planteado recibió respuesta y el Servel publicó el cambio de mesas electorales con el objetivo de acercarlas a las personas, todo para facilitar el derecho y la obligación de ir a votar”.

Sólo para este proceso las votaciones en Chile vuelven a ser obligatorias y esto a razón de la baja participación electoral que se venía registrando desde que la inscripción se hizo obligatoria y el voto voluntario, aunque en un tema tan importante como este, estoy seguro que quienes amamos a nuestra patria acudiremos en masa a expresar nuestro ideal, nuestro sueño y nuestra esperanza de un Chile mejor, más allá de la obligatoriedad.

Me siento orgulloso de ver, leer y escuchar como en los almacenes, en las mesas, en las plazas, en los cafés y en los grupos de WhatsApp se conversa, discute y analiza lo que se presenta como una Constitución Política del Estado creada desde el sentir expresado en el Estallido Social, pero quiero que se entienda que mi orgullo no se basa en el acto político de ejercer el derecho y obligación del voto – eso lo doy por sentado – sino más bien, en como cada uno de mis vecinos y vecinas discute sin insultos, realizando así, el verdadero ejercicio de una discusión que no debe separarnos, pues al final del día, cada cual defiende desde su ideología lo que es mejor para Chile.

La democracia y el sacrificio de los miles de chilenos que lucharon por recuperarla nos ha conducido a esta propuesta de Carta Fundamental y más allá de la obligatoriedad del voto, estoy convencido que los chilenos superaremos la histórica cifra de participación del 25 de octubre de 2020, cuando más de 7.5 millones de chilenos y chilenas (en Chile y en el extranjero) aprobaron con un 77.8% la redacción de una Nueva Constitución (datos definitivos Servel).

Hoy debemos ser responsables, no existe razón que nos lleve a votar desinformados, es nuestra responsabilidad estudiar y saber qué vamos a preferir.

Más allá de quien resulte ganador este próximo 4 de septiembre, vuelvo a destacar que Chile nunca ha dejado de ser político, que nuestros ciudadanos y ciudadanas siempre han discutido y expresado su sentir y es nuestra responsabilidad como gobernantes dar el ejemplo y terminar con las descalificaciones entre políticos que a diario se ven en la prensa y redes sociales.

Jorge Rivas Figueroa

Administrador Público – Licenciado en Ciencias Políticas


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