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¿Algo (in)esperado?


 Por Mario Ríos Santander

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Proyecto nueva Constitución: “Art 14-3 Se declara a América Latina y el Caribe como zonas prioritarias en sus relaciones internacionales. Se compromete con el mantenimiento de la región como una zona de paz, libre de violencia; impulsa la integración regional…y facilita el contacto y la cooperación transfronteriza entre pueblos indígenas”.

¿Sabrán los argentinos que hemos elevado a rango constitucional la creación del Walmapu?  Y tanto que se enojaron con la ministra Siches cuando lo mencionó. A nadie le ha ocultado que votará a favor de este proyecto y el artículo mencionado, proclama al Walmapu.  Sí, lo declara, “facilita el contacto… transfronterizo entre pueblos indígenas”. Está claro que el resto no. Si un chileno, que no tienes raíces indígenas, tampoco tendrá este tratamiento transfronterizo, el cual, aunque no se dice en que consiste, es evidente que esto de “facilitar el contacto y la cooperación” que se anuncia entre etnias comunes que se encuentran en estados diferentes, gozaran de esta facilidad que, culminará, con la creación de otro estado. Eso es evidente. Entonces, una noticia inesperada, fuera de naciones, tendremos “estados transfronterizos”. El alcalde de Antuco, que lo único que ha logrado con el Paso Pichachén es un partido de fútbol entre El Cholar y su equipo antucano, ahora podrá extender el uso de Pichachén al “…contacto y cooperación transfronteriza entre pueblos indígenas”. El SAG, estará absolutamente de más.

Pero este artículo va más allá. En los hechos, declara frente al gobierno chileno, países de primera y de segunda. El solo hecho de declarar algunos, que se encuentran en una “…zona prioritaria” para sus relaciones internacionales y el resto, simplemente no, porque serán en los hechos naciones no prioritarias para Chile, dejan de “un plumazo” fuera al 92% de nuestras exportaciones, es decir a los países que nos permiten vivir, los que pagan el sueldo de Chile, expresado en aquello que exportamos, vendemos fuera de nuestras fronteras. También dejamos fuera al 95% de los países que otorgan a nuestros estudiantes altos grados académicos, también al 100% del avance científico mundial y por cierto los estados religiosos, en fin, todo por la borda, pasando a ser prioritario Cuba sobre Japón, China, EEUU, Europa.  Lo mismo Nicaragua, sobre Francia, Asia, Australia. Y Venezuela conquista nuestra prioridad “por secretaria”, y estará sobre Inglaterra, Canadá, España… otros.  ¿Es que no es esto una locura? ¿Podemos los chilenos anunciar al mundo que nuestra constitución los ha desechados como naciones prioritarias? Entonces, ¿firmaremos tratados comerciales, académicos, laborales, otros, solo con esta “zona prioritaria”, marginando al resto? ¿Habrá alguna nación en el mundo, que no se encuentra en esta, “zona prioritaria”, dispuesta asociarse con Chile para un objetivo común, si en cualquier momento, alguna otra “nación prioritaria” quiere reclamar tal eventualidad?  No, definitivamente no. Quienes redactaron este proyecto constitucional, fuera de acoger cuanta disposición anarquista que se le vino a la cabeza, y esta es una de ellas, culminan arrinconando a Chile, frente al mundo. Yo voto rechazo.

Mario Ríos Santander


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