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Opinión

Frente a un eventual rechazo


 Por Bryan Smith. Cientista Político.

bryan smith (6)

Frente a la posibilidad que se imponga la opción rechazo en el plebiscito de salida del próximo 4 de septiembre, tres son las opciones que asoman para dar continuidad al proceso constituyente. Pero primero es importante preguntarnos por qué continuar en el proceso de confección de una nueva constitución y cuál sería la opción más razonable.

En el plebiscito de octubre de 2020, un 78% de la ciudadanía optó por la opción “apruebo” nueva constitución, dejando la actual carta magna en modo “transitoria” hasta la promulgación de un nuevo documento.

Es posible desglosar el resultado en diversos aspectos, tales como la crítica de origen, que responde a que sus bases fueron establecidas en dictadura; contexto social, que responde a la efervescencia social post estallido social, la cual, a su vez, se explica – en cierta medida – por la sensación de injusticia y desatención de las necesidades de las mayorías, por parte del cuerpo político; practicidad, que responde a la falta de atención de la constitución vigente en materias de tan relevantes como  protección del medio ambiente, descentralización, equidad de género, reconocimiento indígena, vejez, diversidad funcional, minorías sexuales, revolución 4.0, corrupción, etc. Por mencionar algunas que, en su conjunto, permiten entender una votación inédita en la historia democrática chilena que dio inicio a un proceso también inédito.

En este mismo sentido, pretender que la opción rechazo significa el fin de este proceso, es ignorar las razones de fondo de los resultados del plebiscito de entrada, pues si revisamos las estadísticas semanales de cara al 4 de septiembre, encontramos que, entre las personas cuya intención de voto es “aprobar”, “aprobar para reformar” y “rechazar para dar continuidad al proceso constituyente” (CADEM), suman un 77% de las preferencias, cifra perfectamente homologable al resultado del plebiscito de entrada (78% apruebo nueva constitución), es decir, indistintamente el documento no sea del agrado de la mayoría, si lo es la necesidad de continuar en un proceso hasta lograr una nueva constitución para Chile.

Respecto a “cuál” debiese ser el mecanismo frente a la eventual victoria de la opción “rechazo”, existen tres opciones esbozadas: que sea confeccionada por el actual Congreso; que sea confeccionada por una comisión de expertos; o que se convoque a una nueva convención constituyente.

En esta línea – y también acorde a los resultados de la encuesta CADEM – la opción con más preferencias es que se convoque a una nueva convención constituyente 100% electa con un 36% de las preferencias, seguida de la opción que se convoque a una nueva convención, pero mixta, con un 29%, sumando entre ambas un 65% de las preferencias. Todo esto sin descartar que un 71% de las personas encuestadas quieren que el mecanismo se defina en un plebiscito.

Para todos los chilenos y chilenas, este proceso – que sin duda conlleva incertidumbre – ha sido complejo y bastante estresante, pero no podemos negar que hemos ganado mucho en cuanto a conocimiento cívico, pues hoy difícilmente alguien puede decir que no ha escuchado nunca sobre la constitución, y si bien el resultado de la convención no es el que esperaba una mayoría, hoy Chile está mucho más experimentado y  preparado para continuar en un proceso constituyente mejorado, tomando lo bueno y aprendiendo de lo malo de la convención, porque detrás de todo esto, existe una verdad respaldad por las mayorías … y es que Chile necesita una nueva y buena constitución que nos permita abordar de forma democrática, seria y responsable, los problemas no atendidos, tanto del presente, como del pasado y futuro, para construir un mejor país.

Bryan Smith

Cientista Político.


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