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Opinión

Obispos católicos y la convención


 Por Mario Ríos Santander

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Al culminar la declaración emitida por los obispos católicos, expresan “…pedimos a todos orar para que nuestra nación se encamine siempre por las vías de la paz y la concordia”. Analizada en detalle, parte importante del proyecto de nueva constitución redactada por la Convención Constituyente, no queda más que culminar sus observaciones pidiendo por la paz y la concordia. No hay paz, ni menos concordia. La doctrina cristiana le otorga a la paz un valor mayor que solo la virtud logra acogerla en toda su dimensión. Es que la paz, es una virtud. Jesús, saludaba, “La paz está contigo”, “La paz esté con vosotros”, al dirigirse a un grupo mayor. Es también la paz, el estado más perfecto del ser humano o mejor aún, de la vida. Aquel ser que tiene paz, es fuerte. Conoce de sus capacidades, entiende la diversidad de la vida, es alegre, sabe de sus metas y objetivos. La Convención nos alejó como sociedad, como cultura, como personas de la paz. La propia declaración lo reafirma, “…nos enfrentamos a una elección entre dos posiciones fuertemente tensionadas…”. Recuerdo años políticos que una elección era blanco o negro. Nada intermedio. Los Presidentes, han debido optar públicamente por una posición, en este caso rechazo, (salvo Michelle que dice, apruebo pero que modificará el texto…). Los canales de TV, se han engolosinado con este conflicto. Los set televisivos, ahondan más las diferencias, (“Queremos eliminar los carabineros”, “eliminaremos las fronteras cuando una misma etnia habita ambos lados de dos estados”, “No son pueblos los mapuches y otros,  son naciones”, “Tampoco es una revolución es una emancipación de las naciones indígenas” “Descolonizaremos al nación indígena, por ello fin al cristianismo”…),

También los obispos llaman a la Concordia. ¿Qué es la Concordia? Tratándose de un documento emanado por la Convención, de múltiples cuestiones tratadas que se aplican a la variedad institucional de un Estado, de una sociedad, de varias naciones, que define a nuestros amigos del mundo e indiferencias estaduales, étnicas, de raza, historia, del resto, la Concordia, efectivamente es indispensable. “Concordia: Documento autorizado que contiene lo tratado y convenido entre dos o más partes”. En realidad, los obispos, utilizaron el termino preciso que surge de estas, “…posiciones fuertemente tensionada…”      

Ni Paz ni Concordia. Eso es evidente- Si en los días que quedan, no hay luz alguna de estos dos valores en la dirigencia política, todo será un desastre. Un conocido analista decía, “Tal como están las cosas, a Boris le conviene más que nunca el triunfo del rechazo.”. Luego explicaba que tal hecho le permitía llegar al final de su mandato con un país, relativamente ordenado. En cambio, triunfado el apruebo y Stingo de Ministro de Defensa, su mandato sería de unas semanas más y punto.

Los obispos advierten de hechos incorporados a la vida de Chile. Fin a la vida del que está por nacer y  fin a la vida anticipada en la ancianidad. Además,  anuncian la defensa plena de la familia y reafirman la necesidad de un estado subsidiario, como “…doctrina de la Iglesia”, tal declaración, para mi sorprendente, no hace más que recoger la doctrina social de la iglesia, según señala, y que es la misma doctrina establecida en la actual constitución, hoy desaparecida por la Convención.

Una apretada síntesis de una orientación que trascienden. También, una definición. Yo rechazo.

Mario Ríos Santander


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