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Los Fernández


 Por Marío Ríos Santander

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Hacía cuatro meses que no se hablaban. Disgustos diversos, inexperiencias varias y presencia odiosa, eran los fundamentos de estos puentes cortados. Los dos Fernández, uno, Alberto, que las oficia de Presidente de la Nación Argentina, (no es plurinacional, una sola) y por el otro, nuestra ya conocida Cristina Fernández, (que ya no le gusta mucho que le digan, “de Kisrchner”, estima que tiene vuelo sola) repleta de odiosidades contra todos y muy especialmente, contra Alberto con quien hizo dupla y ganar la presidencia y ella, como lo estipula la constitución, asumir la presidencia del Senado. El problema es que Argentina, va de cabeza al suelo. No logran recuperar nada de sus antiguas grandezas que el peronismo, a partir del propio Perón, comenzó a demoler. La despensa del orbe, aquella que los llevó a ser la décima economía del mundo, (hoy con un presupuesto público muy menor al chileno…aun), la que alimentó a Europa destruida por esa guerra tan inútil de los años cuarenta.

El problema es que Argentina ya no se levantará nunca más. El factor Perón se instaló en el ADN del argentino, en todos, incluso aquellos que no son peronistas, convencidos que durmiendo más horas cada día, la recuperación económica argentina será más efectiva. Y en realidad, algo de verdad había y hay en esto. La Pampa Húmeda, aquella de tierras magnificas, planas, con lluvias adecuadas, cerca de los puertos, caminos permanentes, es de tal productividad que efectivamente, Argentina se enriquece por las noches, cuando su pueblo duerme. En la mañana siguiente, a pleno sol, lo ganado nocturnamente, se pierde antes de llegar el mediodía. Esto dispuso una economía ciertamente curiosa que comenzó a observase en el turismo mundial. En sus peores años económicos, los lugares turísticos del mundo, estaban repletos de argentinos. Tal hecho, para los chilenos, resultaba una interrogante una interrogante. En efecto, el chileno vive plenamente los desastres económicos. Y esto que le afecta a los más pobres, no es verdad. En Chile se paraliza todo y las agencias de turismo no embarcan a nadie. Al revés, crecimiento económico, como lo vivió Chile, nos desbordamos. Mendoza nos quedó chico. Ahora será Puna Cana, el Asia completo y el mediterráneo a bordo de edificios navegables, llamados “cruceros”. Pero, el primer tropezón, y detenemos todo. Nos empobrecemos con una facilidad asombrosa. Nos da susto. Esto de tener que comer todos los días, nos agobia. Por eso que en la pobreza, los supermercados, siguen tan campantes. Lo que ocurre en Argentina es que por alguna razón que no alcanzo a comprender este fenómeno, ha hecho que el argentino tenga sus platas en el bolsillo y no en los bancos, creando en los hechos, una política financiera paralela a la oficial. En Chile, el retiro de los miles de millones de las AFP, fueron a parar a los bancos y ahí se mantienen aún en un porcentaje importante. Una de las razones de tal cuestión, se debe a que el chileno tiene más confianza en el sistema bancario. El gobierno argentino, de repente, sin previo aviso, agobiado de deudas, simplemente retira platas privadas para pagar. Aquí eso no ha ocurrido…aun

Pero, volviendo a lo principal, Perón está vivo por tal motivo, las peleas de gobierno, seguirán. No abrirán ninguna puerta al desarrollo del mundo. Les bastará lo que ellos producen y fabrican. Alberto Fernández, seguirá sin hablar con Cristina. Capaz que en Chile ocurra lo mismo entre Izkia y Boric. En realidad, si triunfa el rechazo, ni se van a mirar. Nos vamos a argentinizar.


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