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Opinión

¿Más impuestos o mejores sueldos?


 Por Mario Ríos Santander

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Y si a la interrogante de esta columna agregamos lo que viene de la Convención Constituyente, el asunto remuneración viene francamente desvalido y sin destino.

¿Por qué en Venezuela, Cuba, naciones de administración marxista los sueldos son tan bajos?  Y a su vez, ¿Por qué sus gobiernos proclaman la igualdad de todo cuanto sea visible en tales sociedades, además de anunciar de que  asuntos principales de la sociedad, educación, salud, vivienda, es también gratis?  Desde la pobreza y con una imaginación creadora atrofiada, (toda la inteligencia, presuntamente está en la burocracia del Estado entonces no hay que pensar mucho porque poco o nada le servirá tener una buena idea), son todos iguales. Todos son pobres. Por lo demás, en aquella entrevista de la cadena CNN que se le hiciera a Camila Vallejos, ministra actual comunista, señaló muy enfáticamente que “Siendo la igualdad lo principal y si ella solo se consigue haciendo más pobre a todos los habitantes de un país, entonces, son todos más pobres”. Así de simple. Por eso es que ocurren cosas curiosas. Por ejemplo las diversas compras que hacemos en el comercio criollo. Revisamos su origen y muchísimas vienen de China, Japón, USA, Francia, en fin, nunca he comprado nada que diga “Hecha en Cuba” de o Venezuela, menos de Corea del Norte. No tienen industria, sus pueblos están ajenos a la creación de bienes. Se lo encargan todo al Estado. Y la Convención viene con lo mismo. Todo Estado, nada humano. Por eso marginaron a los trabajadores. Ellos no pueden pedir mejores sueldos, el Estado aumenta los tributos que el administre, no permitiendo que los mayores ingresos de la empresa  lleguen al bolsillo de los trabajadores. Esto, que es real, adquiere otra dimensión más dramática con el arribo de cientos de miles de migrantes, que en alto número llegan al trabajo de las manualidades o servicios medios, provocando una oferta de mano de obra de tal dimensión que terminan, reduciéndose los sueldos. En recientes observaciones, aun no hay estudio publicado, si no hubiesen ingresado el millón y algo más de migrantes a Chile, efectivamente en diversas áreas se habría provocado alteraciones evidentes en su desarrollo, pero igual, su número de ingreso fue de tal magnitud que, la perspectiva de elevar la remuneración chilena a los $700 000 mil de base, (US$1000), no fue posible. Lo migrantes, irrumpieron para que ello no ocurriera.

Ahora, se anuncian nuevos impuestos. Surge la pregunta, ¿estos mayores recursos que surgen de los emprendedores, no es mejor que se vayan a los bolsillos de sus trabajadores y no a la Tesorería General de la República?  ¿No será mejor crear una forma novedosa de tributo vs remuneraciones en que aquel empleador que paga sueldos por sobre el mercado laboral de su área de trabajo, pague entonces menos impuestos? A mejores sueldos, menos impuestos, Así de simple. El país crecería en dimensiones de tal naturaleza, que no alcanzamos a conocer su extensión. El trabajador administra mejor las platas surgidas de su trabajo que la administración que de ella hace el Estado. De esto no hay duda alguna. ¿Lo permitirá la actual redacción de la nueva Constitución? No. Eso atenta con su doctrina puramente estatal.


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