lee nuestro papel digital

Opinión

Liderazgo bioético en Sector salud para tiempos de crisis y cambio constante


 Por Scarlett Roa Castillo. Kinesióloga (*)

Scarlett Roa

Los servicios de salud pública que se brindan alrededor del mundo y, por supuesto, en Chile, deben estar sustentados en los principios de la bioética y trato humanizado en todos los niveles de atención. Así lo señalan la visión y misión de las organizaciones de salud, que buscan mejorar el nivel de salud de la población a cargo, centrando el foco en el usuario y la calidad de atención. Sin embargo, en la práctica diaria, existe diferencia entre la declaración de principios y el trato hacia funcionarios y usuarios del sistema público en general. En este sentido, los estilos de liderazgo sustentados en la bioética adquieren gran relevancia.
El nepotismo, los estilos de liderazgo, la alta rotación directiva y la mala gestión del cambio en salud, impactan negativamente en las organizaciones. Los liderazgos de tipo autocrático que ejercen el poder absoluto sobre las instituciones sin conocer ni reconocer a las personas como parte fundamental del sistema, generan un daño profundo a la estructura organizacional, afectando la motivación y elevando las tasas de ausentismo. De esta manera, el poder visualizar a usuarios y funcionarios como personas antes que recursos, es el punto de partida para los principios bioéticos de igualdad, justicia y reconocimiento, relevando, además, la dignidad de las personas como eje central de una organización.
La motivación organizacional y la capacidad que posee un líder para mantener comprometidos a sus trabajadores con la organización, es un factor clave para el éxito. Como mencionaba Peter Drucker en su libro Gestionando la Organización sin ánimos de lucro: “Un trabajador motivado se transforma en un éxito constante”. Preocuparnos de esto nos asegura cambios positivos en el clima organizacional, la eficiencia y la productividad. Según estudios de la Universidad de Warwick y del Wall Street Journal con Opener Institute for People en Inglaterra, cuando un empleado está satisfecho con su puesto de trabajo es un 12% más productivo y un 31% más eficiente.
Pues bien, ¿importa la eficiencia en salud pública si consideramos que los recursos son limitados y las necesidades de atención sanitaria se vuelven infinitas? ¿Cuántas cirugías adicionales se pueden realizar? ¿Cuántos exámenes adicionales se pueden resolver?, ¿Cuántas asesorías adicionales en gestión sanitaria se pueden realizar en los servicios de salud para gestionar la red? ¿Son todas estas preguntas irrelevantes en el sector salud? Evidentemente no, si recordamos que la salud es un derecho humano universal y debemos seguir avanzando para garantizar el acceso oportuno a la misma.
Por tal razón, en tiempos de crisis y cambio constante, saber elegir liderazgos transformacionales basados en los principios universales de la bioética salubrista; que se preocupen de alcanzar los objetivos sanitarios reconociendo el trabajo y la importancia de los trabajadores desde el discurso, pero sobre todo desde la acción, resulta imprescindible para mejorar el nivel de salud de todas y todos a escala provincial, regional y nacional.
Scarlett Roa Castillo
Kinesióloga (*)
Máster en Dirección Estratégica de Organizaciones en Salud
Diplomado en Liderazgo Social y Gestión y Calidad en Salud

lee nuestra edición impresa

  • Compartir:
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes