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Opinión

La paciencia es una virtud que no todos tienen


 Por Jorge Rivas Figueroa, alcalde de Mulchén, Vicepresidente AMRBB

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El año 2022 es un libro abierto con páginas en blanco, somos los responsables de escribir una historia que dé cuenta de un país maduro y de una nación que supo elegir de forma democrática al Presidente más joven de nuestra vida republicana, que además cuenta con la legitimidad más grande de nuestros procesos electorales, al convertirse en el mandatario que con más votos llegó a La Moneda.En paralelo, nuestras letras deben dejar capítulos dedicados al proceso constituyente, al control de una pandemia que dejará heridas abiertas que deben cicatrizar en el corto plazo, heridas que ya son más profundas en las personas más vulnerables y por cierto en una economía que intenta ser golpeada por especulaciones que han ido quedando atrás, al reconocerse en nuestro Presidente Electo a una figura que ha moderados sus discursos y prácticas pensando en el Bien Común.

Otro dato que no debe pasar por alto, apunta a las encuestas y su relación con el futuro de Chile pues tanto Cadem, como Pulso Ciudadano dan cuenta de una buena evaluación de los electores, respecto de Gabriel Boric. Mientras la primera concluye que el 63% de los sondeados tienen una imagen positiva del líder, la segunda indica que el 51.6 % aprueba su desempeño desde que ganó la segunda vuelta presidencial.

Aquellos personajes de nuestra política y economía que han exigido el nombramiento urgente del llamado “gabinete económico”, han debido dar pie atrás luego del respaldo mundial que ha recibido Boric, dejando al libre albedrío la posibilidad de preguntarse, si esas personas estaban más interesadas en desestabilizar un gobierno democrático usando como herramienta el miedo que provoca la pobreza extrema o bien, defendían intereses propios a costa de un país entero.  Pues bien, sea como sea, la paciencia ha ganado a esa necesidad sin sentido de apurar los procesos que necesitan tiempo.

El dólar se estabiliza, los mercados comienzan a mirar con buenos ojos la nueva administración que llega el 11 de marzo a La Moneda y solo falta que “los tontos” que manipulan las redes sociales (tema ya tocado en este espacio) dejen de hacerlo, hablando de “chilezuela”, tratando mal no sólo a quienes piensan distinto, sino también a los migrantes que ven en Chile la posibilidad de sobrevivir.

Hoy, mientras se trabaja en el nombramiento del gabinete completo, el tema que toma fuerza es la licitación de Litio y una vez más vemos chocando a los intereses personales sobre los intereses de todo un país. Para los negacionistas basta con decir que la nacionalización del Cobre permitió sostener en dictadura todo el proceso que implicó la apertura de nuestro mercado al mundo bajo un modelo que llevó a Chile a convertirse, ya en democracia, en un país con economía sólida, pero con problemas sociales graves. Ese proceso de adueñarnos de nuestro Cobre nos ha permitido tener estabilidad, entonces la pregunta es obvia ¿Por qué acelerar la licitación del Litio?; ¿Quién se beneficia con una licitación urgente que no puede esperar?

No basta con intentar emparejar la cancha y decir que Michelle Bachelet firmó documentos que permitieron la extracción del mineral a SQM hacia finales de su mandato, pues no es lo mismo, adjudicar este trabajo a una empresa extranjera implicará perder un sostén importante de nuestro futuro.

Por eso y mientras el biministro de Energía y Minería, Juan Carlos Jobet puede decir a los medios que no hay razones para detener la adjudicación (dos semanas), los cierto es que ya es sabido que se reunirá con el equipo del presidente electo, para tratar el tema.

Chile y sus recursos deben estar a disposición del Bien Común, de todo los que habitan nuestro territorio y en esta pasada, estoy con aquellos que consideran la paciencia como una virtud.

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