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Opinión

La hora de los desaparecidos


 Por Mario Ríos Santander

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Primero una confesión: me aburrió soberanamente esta Convención Constitucional. Sus peleas, odios, (¡cuánto odio hay en mucho de sus integrantes!), convencionales histéricos(as), en fin, me aburrió. Reconozco que en un principio el plazo de nueve meses para redactar una Constitución opiné que era corto. Ahora creo que fue muy largo. Si logran algún documento relativamente ordenado, pasará al Congreso y en su legislación de adecuación de leyes, modificarán su texto o peor, la declararán inconstitucional. Para allá camina.

Lo mismo con la Democracia Cristiana. La primera vez que enfrenté electoralmente a la DC, tenía 84 diputados. Ahora quedó con 8. Perdió 76 diputados. ¿Habrá otro partido en Chile o el mundo con semejante derrota? Este apelativo de cristiano, que le había dado tantos dividendos, se transformó en muletilla. Trataron de desprenderse, pero no hubo caso. Si no hubiese tenido a los diputados, legalmente desaparecen. La ley reconoce la existencia del partido cuando este obtiene al menos un 5% de la votación y la DC logró solo el 4,7%. Existen en las sacristías o en grupos de oración, que reúne católicos diversos. Hoy, todos ellos, vociferando en favor de Boric. En la próxima, desaparecen.

Lo importante es la elección presidencial. El liderazgo de Boric, surge a partir del 20% de la votación obtenida en la pasada elección presidencial del Frente Amplio. El liderazgo de Kast, surge a partir del 7,9%, votación obtenida también en la pasada elección presidencial. Los resultados obtenidos recientemente: Boric un 25,83%, sube 5,83 puntos. Kast obtiene 27,91%. Sube 20,91 puntos.

Visto así las cosas, la capacidad de liderazgo de José Antonio Kast es francamente admirable, recordándose una constante en torno a que los chilenos siguen más a líderes que ideas. Por ello, siempre se está en la búsqueda de líderes para que los representen y en este caso, surge Kast con una fuerza electoral que supera todos los pronósticos. Lo más admirable aun, es que las respuestas negativas de su liderazgo se basa en una sola frase; “No me gustan los extremos”, como si la defensa de la familia es un asunto extremo, lo mismo de la vida del que está por nacer, o por el cuidado de Chile como Patria, en fin, porque hay que trabajar, en fin, todo ello lo declaran extremo. Lo que ocurre es que frente a tan poderoso liderazgo, se hace muy difícil enfrentarlo. Y digámoslo con toda claridad, con el liderazgo que alcanzó Michelle Bachelet, enfrentarla era muy difícil y si a eso se le agrega que Bachelet no hablaba, (solo saludaba de lejos), era más admirable aun. Kast en cambio, sustenta su liderazgo hablando y hablando mucho, lo que es complejo porque en él no corre esto de que, “cría fama y échate a dormir”, quiere más y más porque descubrió, que las cosas que dice, todas, están unidas a valores naturales.

En efecto, el solo liderazgo de José Antonio Kast, sube en cifras reales, no encuestables, 20,91 puntos electorales muy por encima del liderazgo de Gabriel Boric que llegó solo a 5,83 puntos, con la incorporación del PC en sus filas y ahora algo de la votación Provoste, mientras  Kast lo lograba solo con su Partido Republicano y ahora sumando tres colectividades en alza, RN, UDI y Evópoli, y probable electores de Parisi, nos hace pensar que el triunfo de Kast el 19 próximo, está muy cerca.

Mario Ríos Santander

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