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Opinión

El buen gobierno comienza en los municipios


 Por Jorge Rivas Figueroa

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Las municipalidades somos la puerta de entrada al Estado, en los municipios se resuelven los problemas del diario vivir y en ellos los vecinos descargan sus miedos y alegrías. Acuden donde sus alcaldes y alcaldesas para todo. Nuestro mandato es velar por el Bien Común de cada habitante de nuestro territorio,  pero eso es imposible ante una Constitución Política y una Ley Orgánica Constitucional  Municipal (Ley N° 18.695) que, si bien nos reconoce como “Corporaciones autónomas con patrimonio y personalidad Jurídica” propia, nos ata las manos y hasta los pensamientos para acudir en resguardo de los derechos de nuestros ciudadanos y sus familias.

El episodio del gas y el enfrentamiento legal que debemos brindar para poder “emparejar la cancha” frente a las grandes empresas y a las transnacionales nos llevó a buscar las argucias legales para crear las “farmacias populares” y esta vez con el norte claro, iremos por esa ley corta de quorum calificado que nos permita terminar con los abusos del oligopolio que se ha generado en torno a la venta de este producto que en su origen vende el Estado.

El portazo que nos dio la Contraloría General de La República, es doloroso, pero a la vez deja en claro cuál es la salida, por lo que como cuerpo colegiado debemos trabajar junto a los parlamentarios para avanzar rápidamente en la conclusión del órgano contralor, dejando en manos del parlamento (por cierto bajo nuestra atenta mirada) la posibilidad de la venta de gas a un precio justo.

Mientras se soluciona el tema del gas, esperando que nuestro Congreso no sucumba a las presiones de las empresas, ha quedado en evidencia una de las demandas más antiguas de las municipalidades, tener de verdad autonomía administrativa y económica, para no depender única y exclusivamente de ingresos reducidos y así terminar con la eterna subordinación del Ejecutivo para poder crecer en el territorio y, de esta forma,  proteger el Bien Común.

Con lo expuesto se podría modificar la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, pero seríamos verdaderos ciegos de la política si no trabajáramos junto a los convencionales constituyentes, para empoderar en la misma Carta Magna el rol y todas las atribuciones de los municipios para ser, realmente, garantes responsables del Bien Común de los habitantes de Chile.

El verdadero debate hoy tiene como punta de lanza las farmacias populares como primer gran logro, la creación de ópticas municipales como segundo y, ahora, el almacenamiento, distribución y venta del gas. Por eso es importante que la nueva Constitución Política del Estado, que hoy se debate en todo el país,  se abra a crear  y a empoderar verdaderos gobiernos locales, lo que hará es brindar una oportunidad para la entrada de un nuevo actor a los mercados monopolizados. Podríamos aumentar nuestras arcas, es cierto, pero más importante es que podríamos entregar todo tipo de productos a los precios justos y equilibrados, terminando con la deshumanización que han hecho los mercados, que han convertido a las personas en números clasificándoles según su capacidad de adquirir bienes.

No se trata de decir si es bueno o malo el modelo teórico de los mercados, se trata de decir que este ha sido mal usado y aquella “mano invisible” de las que nos habló Adam Smith en “La riqueza de las naciones” cuyo objetivo era regularlo para evitar los abusos, simplemente no ha funcionado, por lo que es rol de nuestros legisladores y ahora de nuestros constituyentes emparejar la chancha y velar realmente por el Bien Común.

Jorge Rivas Figueroa

Alcalde de Mulchén

Vicepresidente de AMRBB

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