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Opinión

Diciembre a la vuelta de la esquina


 Por Miguel Pezoa Reyes
Presidente Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Los Ángeles A.G.

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Se avecina el mes de diciembre. Está a la vuelta de la esquina uno de los mejores meses del año para el comercio. Ya resuenan a lo lejos los villancicos de Navidad, anunciando la presencia de uno de los meses más esperados, principalmente, por los niños. Sumado al término de las clases y al principio del verano, se acerca, como dije, un mes altamente ansiado, con pretensiones de descanso y renovación de energías.
Para el comercio diciembre trae también una alta cuota de estrés. Es un mes en el que se trabaja con más intensidad y en horarios extendidos, en el que el comercio alcanza un ritmo más acelerado, pensando justamente que es en este período en el que hay que capitalizar para el resto del año. Pero este diciembre no será un mes como cualquier otro diciembre. Enfrentados a un menor poder de nuestra moneda, o a un peso cada vez más depreciado, y a un dólar sobre los 800, estamos navegando en aguas turbulentas. Vivimos con una mano en la calculadora y con la otra en el salvavidas. Juguetes y artículos importados, ligados principalmente a la tecnología, se exhibirán de seguro a valores muchos más elevados. Ni que decir si este año se quiere regalar, o quiere regalar a su familia, un vehículo nuevo. Muchos resignadamente asumieron que ese obsequio no llegará en diciembre, dada la falta de stock que ha afectado a esta industria, y que -en caso de estar el 24 de diciembre en las puertas de su hogar-, habrá dejado su bolsillo bastante flaco. Claro, porque tristemente nos acostumbramos a los precios elevados, sinónimo del aumento de nuestros costos que se han debido traspasar a los consumidores.
Y es que, en el marco de un escenario mundial y local con alta incertidumbre, nos encontramos aún al Viejo Pascuero sentado y pensando cuántos regalos efectivamente podrá entregar o si, por el contrario, tendrá que abstraerse y guardar los ahorros para tiempos más complejos que empezarían a partir del próximo año, con el “frenazo económico” que auguran los expertos.
Sin duda, diciembre es clave, porque se termina el IFE Universal. También, seguramente, habrá una segunda vuelta de elecciones presidenciales, podría ya tenerse una definición acerca del cuarto retiro de fondos de pensiones y, si acaso, pudiera generarse un clima de mayor estabilidad como para observar más tranquilamente lo que sucederá en el escenario económico, que mira de reojo los entramados de la Convención Constituyente.
Por nuestro lado, como empresarios y emprendedores solo queremos de regalo para este fin de año seguir trabajando en paz. Que se reactiven los rubros más rezagados y que, de la mano de la temporada estival, las autoridades puedan repensar beneficios que serían de gran ayuda, como la extensión del IFE Laboral, ya que sería un aliciente para sectores tan importantes y afectados como el turismo y la gastronomía, los que se enfrentan una nueva pandemia: falta de trabajadores y un acotado stock de productos alimenticios.

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