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Opinión

¿Qué es la democracia?


 Por Bryan Smith, Director de estrategia y desarrollo.Observa Biobío

Bryan Smith (20)

Cada vez que alguien esboza palabras contra la democracia o en demerito de esta, no puedo evitar sentir el peso de nuestra historia que emerge desde el vientre como un puñetazo que no se concreta.

Las palabras necias contra la democracia, provocan en mí, algo que nadie ni nada debiese provocar, pues soy un hombre adulto y compuesto. Y aunque siempre mantengo la compostura, la decepción posterior sobre mi interlocutor, es inevitable.

¿Cómo se atreven a desmerecer el significado de la democracia que tenemos? ¿será acaso que nunca han leído y comprendido nuestra historia humana? Y no es que haya que ir muy lejos o ser un erudito para comprender que la democracia que tenemos – perfectible, por cierto – ha costado vidas y sacrificio humano y no hace tanto tiempo.

Pero no solo la muerte hace terrible el camino de la democracia hasta ahora, sino también el sufrimiento y la injusticia de cientos de generaciones que sufrieron de la mano de nuestra naturaleza como especie, que nos inclina hacia la dominación de los más débiles, sin consideración alguna de la dignidad ni de la capacidad de racionalizar frente a la vida, respecto a nosotros, nuestro entorno y nuestros pares.

La democracia no es un mero ejercicio, es el destino mismo de la sociedad y la expresión clara de lo que somos capaces de lograr. No participar de esta, es insultar nuestros orígenes y retroceder voluntaria o involuntariamente hacia un pasado terriblemente injusto.

Cuando alguien insulta a la democracia nos insulta a todos y se insulta a sí mismo, pues no existe, hasta ahora, forma más justa para decidir. Pues fundada en el derecho y el andar por los siglos, la sociedad ha consagrado esta fórmula en la cual todos y todas podemos participar en igualdad de condiciones frente a nuestro destino: una persona, un voto.

En la democracia somos cada uno por separado, frente al futuro de la comunidad, en una decisión importante y en la que cada sufragio vale, incluso el nulo y el blanco, porque son formas de expresión.

Nunca olvides que el voto libre y general como derecho universal, no tiene más de un siglo de historia, en el caso del voto femenino mucho menos. Incluso aún hay países que no tienen votaciones libres y abiertas.

Respeta tu historia y el legado de quienes lucharon para llegar hasta acá. Participa de esta herencia cultural de la humanidad que tiene cara de porvenir.

Si existe algo que nos hace a todos y todas iguales, sin duda alguna que son las elecciones libres, en las democracias libres.

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