lee nuestra edición impresa

Opinión

El voto: pilar fundacional de toda democracia


 Por Jorge Rivas Figueroa Alcalde de Mulchén Vicepresidente AMRBB

Jorge Rivas, alcalde de Mulchén

El domingo, los chilenos estamos convocados una vez más a un proceso eleccionario, esta vez cargados por un descontento ciudadano que desembocó en la creación de una Convención Constituyente y que puso una vez más en evidencia, que las manifestaciones cargadas de impotencia terminan en revueltas y enfrentamientos entre civiles y uniformados.

Los comicios de este fin de semana no son iguales a los de 2017 (presidenciales), ni a ninguno desde de volvimos a la democracia en la década de los 90 del siglo pasado, el Estallido Social y la pandemia han hablado y con ello marcaron la historia de un país que además se debate entre temas tan importantes como la reactivación económica, la verdadera independencia de la mujer, la salud, la educación, los procesos migratorios, el conflicto indígena, entre muchos otros, por cierto.

Chile no es el mismo, los chilenos tampoco y la clase política gobernante lo ha entendido, generando acuerdos y trabajando unidos mientras fue necesario. Hoy las elecciones han devuelto a cada ciudadano al cuarto con su color ideológico y desde allí hemos visto como cada uno ha defendido a su candidato.

Las llamadas “mega elecciones” contemplan desde la elección del consejero o consejera regional, de senador o senadora en las regiones pares, diputadas y diputados y por cierto quien guiará los destinos de nuestro país durante los próximos 4 años, el Presidente o la Presidenta de la República de Chile.

Antes de justificar el por qué es necesario y fundamental para la libertad acudir a las urnas, quiero detenerme en las nuevas figuras de nuestra administración: por primera vez en la historia el Distrito 21 tendrá 5 representantes en la Cámara de Diputados y los consejeros y consejeras (también 6 que representan a la provincia de Biobío en el Gobierno Regional) mandatados por el Soberano obedecerán, en una página en blanco de la historia político – administrativa de nuestro territorio a un gobernador regional, en nuestro caso Rodrigo Díaz, elegido también por nosotros.

Toda la institucionalidad está destinada a funcionar de forma correcta y para que eso se mantenga debemos legitimar todo proceso con nuestra presencia en las urnas, respetando la libertad de un voto que no es obligatorio, pero sí indispensable para evitar tragedias como las vividas en el pasado, como por ejemplo una dictadura.

El retorno a la democracia en nuestro país está marcado por la sangre de miles de compatriotas que perdieron la vida por pensar distinto, eso logró solucionarse gracias al restablecimiento de una democracia, nacida esta vez tras el plebiscito del 88 y las presidencial del 89, donde el triunfo quedaría en manos de Patricio Aylwin Azócar, a quien agradecemos su valentía para enfrentar tan difícil momento de nuestra historia.

La apatía con las urnas es un tema que duele a quienes defendemos la democracia como un valor más de la vida, es triste ver como algunos han olvidado la historia sentenciando al futuro sin siquiera participar del presente.

No está bien para Chile que no exista el respeto a la palabra empeñada, pese a que esta ha sido resguardada por instituciones que definen candidatos, como lo es una primaria. No está bien ir donde nos conviene (violando todo acuerdo y palabra) para mantener escaños o figuración política.

La democracia de mi país se logró con sangre y eso no lo puede discutir nadie, ni siquiera los “negacionistas” o aquellos principiantes que no saben respetar una votación.

Lo que hemos construido desde 1988 en adelante es algo que debemos cuidar como ciudadanos más allá del descontento que ha llevado a la apatía con las urnas.

Conocido el descontento que nos llevó a la calle el 18 de octubre de 2019 es tiempo de revalorizar la democracia y si es necesario, según usted lo estime conveniente, con nuevos o con los mismos rostros, pero votando.

lee nuestra edición impresa

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes