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Opinión

Reinvención de las escuelas post coronavirus


 Por Dra. Carmen Gloria Garrido, Directora Escuela de Educación Universidad Andrés Bello

Carmen-Gloria-Garrido

En tiempos de pandemia comenzaron a visibilizarse los territorios de cada uno, las carencias, las dificultades; se amplió la visión del estudiante y el profesor porque tenían un nuevo lugar y una nueva forma de relación. Se comenzó con un lenguaje ajeno que pronto dominó el escenario educativo, entonces aparecieron plataformas, herramientas digitales, pantallas negras, ausencias, desalientos, perdiciones de unos y de otros; para luego como sucede en el ordenamiento de todas las cosas, se comenzó a naturalizar un lenguaje que no estaba presente antes y con ello la sensación de que esta instalación tecnológica no parará. Esta confrontación con lo extraño, con aquello no visto nunca, con contextos de limitación y accesos restringidos en lo personal y lo educativo, nos muestra un sujeto que es capaz de exponerse y ponerse en un lugar de incomodidad y transformación. Ciertamente una ruta no elegida que exige autocuidado y acompañamiento en la extrañeza, carencia y la ambigüedad. Considerando aquello y la idea de cómo seguimos habría que decir que, aunque se intente seguir igual, ya nada será del mismo modo. La escuela que dejamos por la pandemia ya no es la misma. No puede serlo, de algún modo hay que Des- armar la escuela rutinaria que empequeñece y avanzar a un cambio o quiebre en la linealidad formadora que se hacía. Se alude a abrir la clase a otras formas para otorgar sentido y movimiento. Desarmarla con Experiencia de sentido, es decir una experiencia afectiva que aborda saberes de diferente naturaleza y perspectivas como también ignorancias para indagar y reflexionar, desarrollar una auto explicación y desentrañar respuestas. Avanzar en un proceso de autogobierno o auto- construcción de los estudiantes, es decir del desarrollo de experiencias de autonomía, donde los estudiantes desde temprana edad decidan, planifiquen y creen formas de alcanzar sus propios objetivos. Se requiere Una escuela que Vincule, que se conecta con la cultura desde cualquier punto, permitiendo el desarrollo de perspectivas y nuevas interpretaciones. Una escuela que incorpore la Inutilidad, llenar los espacios de los actos primarios de leer, escribir, estar con otros, para conversar, sentir, recuperar curiosidades, poesía, literatura, música, arte en todas sus expresiones. Una escuela que apunta a aprendizaje profundo, que posibilita tiempo para curiosear, indagar, pensar y crear. Una escuela que Conversa con sus estudiantes, una escuela comunidad conectada, que tiene una relación pedagógica de afecciones y cuidados mutuos, una pedagogía relacional amorosa, potenciadora que conversa entre desconocidos.

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