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Opinión

Nueva normativa


 Por Miguel Pezoa Reyes
Presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Los Ángeles A.G.

MIGUEL PEZOA

Un hito muy importante para nuestro sector se dio la semana pasada en medio de la realidad sanitaria con la que hemos tenido que acostumbrarnos a vivir. Me refiero a la actualización del Plan Paso a Paso, válido desde el 1 de octubre de este año.

Dicha actualización parte con un enunciado que hace honor a la gran batalla que los gremios hemos librado en este último tiempo. De hecho, reconoce una verdad que nos costó más de un año poder asentar entre las autoridades, y que se expresa –en sus propias palabras– de esta forma: “Considerando la experiencia sanitaria recabada desde el inicio de la pandemia, las experiencias locales y la necesidad de conciliar el manejo de esta pandemia con todos los aspectos de la vida de las personas, se realizó una actualización del Plan Paso a Paso en enero de 2021”.

Si nos detenemos y leemos, también paso a paso, hay afirmaciones que relevan nuestro interés. Se habla de experiencia sanitaria, experiencia local y la necesidad de conciliar el manejo de este virus con todos los aspectos de la vida de las personas. Con respecto a la experiencia, tanto sanitaria como local, fue necesario aquilatarla a través del tiempo transcurrido, el cual nos permitió dejar en evidencia que muchos de nuestros planteamientos eran razonables. Como cuando ocurre un evento traumático, la pandemia nos paralizó en primera instancia, pero luego nos dimos cuenta de que era completamente irracional pretender detener el mundo, más aún por tanto tiempo. De ahí nace, pues, la necesidad de compatibilizar nuestras actividades con esta nueva condición de vida.

Desmenuzando su contenido, nos damos cuenta de que este documento refuerza el grado de responsabilidad individual frente al virus y, aunque incorpora una nueva fase y cambia la cuarentena por el paso de restricción, cada escalón del programa sigue considerando serias prohibiciones, pero necesarias para seguir con nuestra vida diaria. Y, si bien la actual fase uno es más llevadera que la anterior, igual expone a los rubros más castigados a un peligroso receso, que esperamos no llegue a producirse. En efecto, la atención en restaurantes y similares solo se dará en espacios abiertos y considerando solo a asistentes con pase de movilidad, con un máximo de dos personas por mesa. Similares restricciones operan para otros rubros con y sin interacción de público, restringiendo principalmente los aforos, pero permitiendo el desarrollo de las actividades a un grado razonable. De esta forma, las peluquerías, tan esenciales en nuestra rutina de higiene y limpieza, nunca más debieran cerrarse a causa de medidas extremas que, en un principio, fueron ciegas y sordas a toda lógica.

Invito a todos a ponerse al tanto de estas nuevas regulaciones. Leer y estudiar esta normativa como un ejercicio habitual nos permitirá hacer frente a los nuevos contagios y variantes que puedan aparecer. Cosa curiosa, en uno de sus párrafos se describe una rutina tan básica y sencilla como el lavado de manos y que, sin embargo, cualquiera de nosotros pudiera realizar mal. Se trata de un antídoto prácticamente infalible y de muy bajo costo, pero sobre el cual todavía nos queda aprender. Así, cuando el documento describe su correcto tiempo de ejecución dice que equivale a cantar la canción del “Cumpleaños feliz” completa dos veces. A no olvidar entonces, porque de este pequeño gesto, entre otros, depende que volvamos a tener un nuevo y ojalá feliz año de vida.

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