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Opinión

Migrar seguro: un DD.HH. Infantil


 Por Patricia Gómez Directora Área Ciencia Sociales. Santo Tomás Los Ángeles

Patricia-Gómez

El pasado 23 de septiembre, se celebró el día internacional contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres y niñas. Según la ONIM (organización internacional para las Migraciones) este flagelo social está presente a nivel mundial y afecta especialmente a niños, niñas y mujeres pobres y vulnerables de distintos países, siendo las principales víctimas de la Trata de Personas. Por trata de personas se entiende “la captación, el trasporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras fuerzas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o a una situación de vulnerabilidad o de la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación”.

La instauración de esta fecha tiene su origen en la conferencia mundial de la coalición contra el tráfico de personas, en coordinación con la conferencia de mujeres de Dhaka, Bangladesh, en enero de 1999. Ya en el año 2000, Naciones Unidas adoptó el protocolo de Palermo el cual estable “Prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, incluyendo las trata con fines de explotación sexual. La trata de personas está presente a nivel mundial y afecta especialmente a niños, niñas y mujeres pobres y vulnerables de distintos países.

Actualmente la pandemia producto del Covid 19 y las crisis migratorias han favorecido el incremento de este tráfico a nivel mundial. Son miles las mujeres niños y niñas que cada año caen en las redes de organizaciones criminales que se aprovechan de la indefensión de las víctimas para muchas veces esclavizarlas y someterlas a toda clase de explotación. Se estima que en el mundo 1,8 millones de personas son víctimas de este delito, lo que sólo es comparable al tráfico de armas y drogas.

Nuestro país no está exento de este tipo de crímenes, desde el año 2006 OIM Chile trabaja en contra de la trata de personas a través la implementación de estrategias de prevención y asistencia a víctimas dirigido a instituciones públicas y la sociedad civil. En 2011 se dictó en Chile la Ley 20.507 que tipifica los delitos de tráfico ilícito de migrantes y trata de personas y establece los lineamientos para prevenirla y combatirla.

La actual crisis migratoria en el norte de nuestro país ha revelado historias de abuso y explotación por parte de organizaciones criminales que como sociedad no debemos pasar por alto, es importante visibilizar estos crímenes y pensar en las víctimas. El migrar es un derecho humano y no debería ser un factor de riesgo para los y las más débiles que buscan una mejor oportunidad para mejorar sus vidas y la de sus familias.

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