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Opinión

Cartas para el futuro VII: Educación Cívica


 Por Bryan Smith
Director de estrategia y desarrollo, Observa Biobío.

Bryan Smith (20)

A diferencia de lo que muchas personas creen, educación cívica es muchísimo más que enseñar los procesos eleccionarios de la democracia y, a grandes rasgos, la estructura del Estado.

Si bien estos dos temas forman parte de lo que es educación cívica, no hacen justicia explicativa de lo que realmente trata esta importantísima rama formativa.

Como educación cívica podemos entender, toda aquella información o materia, que se entrega a modo formativo para una mejor convivencia social. Claramente, enseñar los procesos de la democracia, el Estado y la política en sí, forman parte de esta, ya que, contienen los procesos, la estructura y la forma en que se administra la sociedad, pero existen materias tanto o más importantes que se ajustan dentro de dicha rama, pues apelan a la conducta individual frente a distintas situaciones, realidades, entornos, animales, fenómenos y personas.

Entre estas otras materias, podemos considerar: ecología, economía básica y esencial, educación vial, educación sexual, trabajo en equipo, ética, salud, cultura usuaria (como utilizar los servicios públicos y privados), psicología (identidad, autoestima, emociones, autocuidado) modales, etcétera. Solo por mencionar algunas, que pueden ser contenidas en una malla curricular desde los primeros años de escolaridad hasta el último año de educación secundaria.

Dichas materias, deben ser abordadas desde la educación cívica, ya que, tienen como objetivo una formación integral del individuo en habilidades blandas y otras duras que, complementadas, pueden mejorar la interacción entre personas, así como también con otras especies animales y el entorno natural. Por ejemplo: tener educación sobre ecología, puede significar un cambio importante en el futuro de un país en diversos ámbitos, dados los cambios que las personas pueden generar en base a esta formación. También una buena educación financiera, puede mejorar, valga la redundancia, las finanzas de una persona a futuro, librando de estrés y complicaciones que terminan en problemas de salud y de relaciones con terceras personas o instituciones; educación en cuanto a modales, traería beneficios para las relaciones interpersonales de todo nivel y así una lista importante de beneficios para cada individuo y para la sociedad misma, pues entre todos y todas componemos esta, la máxima organización humana.07

Entonces, una educación cívica bien planificada, bien entendida, bien estructurada, nos traería importantes beneficios como país.

Estamos al debe con la formación cívica de las generaciones futuras y es tiempo de emprender con responsabilidad este camino formativo, pues cada día que pasa es un día menos sin sus importantes beneficios para nuestro país, los beneficios de una buena Educación Cívica.

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