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Opinión

Convirtiendo el pesimismo en fortaleza


 Por Luis Rozas Mardones, psicólogo.

Luis Rozas Mardones

Con tantos eventos negativos sucediendo en nuestro entorno, el pesimismo en torno a nuestra salud, bienestar o la ansiedad de abrirnos a lo nuevo, puede generar en nosotros mismos, pensamientos negativos, que tienden a mermar nuestra motivación o dañarnos donde más nos duele.
eniendo en consideración que, aunque la mayoría de las personas están programadas para ser optimistas, existen estudios recientes que muestran que ser realista o incluso pesimista, sí nos sirve, ya que nos permite detectar a tiempo riesgos del presente o futuro y actuar en torno a ello.
Una aclaratoria eso sí, no exagerar los problemas o deambular sobre amenazas que no existen, ya que más allá de transformarte en un referente, puedes volverte el negativo o depresivo del grupo y ser apartado, entonces aprovecha tu pesimismo para construir a partir de él, una mejor visión de la vida.
Cómo podemos entonces, a partir de esta actitud, convertir el problema en una oportunidad. Creo que la esencia está en la forma como lo miramos, es decir tomar perspectiva y observar la situación problemática desde afuera, con objetividad, como si le estuviera ocurriendo a otra persona, qué consejo le daría, qué acciones serían las mejores ante ese caso, es decir observarlo en tercera persona.
El enfrentar el problema, sin mirar hacia otro lado, buscando atajos, alternativas o soluciones prácticas, ayudará entonces a resolverlo, la creatividad, sin duda alguna será “la herramienta”, que, como llave maestra, abrirá todas las puertas, con imaginación constructiva, pensamiento divergente u original, para avanzar.
Una buena forma de mirar desde afuera los problemas, es alimentarse de la experiencia de otros, ya que el pensamiento colegiado o recoger fórmulas ya usadas, es sin duda una manera económica de resolverlos, no existen grandes problemas, sólo las soluciones pequeñas o inadecuadas.
Está abierta la invitación entonces a ver los problemas como una posibilidad de aprendizaje, crecimiento y desarrollo personal, como una oportunidad para derribar barreras reales o mentales y adoptar a partir de su solución, una nueva forma de afrontar desafíos, cada vez con mayor grandeza, les propongo entre otras muchas, seguir este sencillo método, frente a ese problema:
-Defina claramente el resultado ideal (tener una visión y el escenario deseado, que estimule y motive)
-Genere todas las ideas posibles en torno a ese problema (use la creatividad, imagínese soluciones, aunque sean descabelladas, piense, qué pasaría si hiciera esto…).
-Diseñe alternativas de solución (cuáles serían las mejores ideas para resolver el problema original o llegar a la visión inicial o ideal).
-Active un plan de acción y ejecútelo (tomar todo el razonamiento anterior y poner en práctica las ideas escogidas, a moverse para generar un efecto).
No nos ahoguemos en situaciones o pensamientos, que lo único que hacen es hacernos la vida a cuadritos, más allá del problema que enfrentemos, orientemos nuestros esfuerzos en la o las soluciones que le podamos dar, a veces la acción no es suficiente y cuando eso pasa, esperar que todo decante, también es una solución. ¡Que tenga un maravilloso día!

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