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Opinión

El baile del mono


 Por Renato Segura, Centro de Estudios Cerregional

Renato-Segura

“Por la plata baila el mono” es una frase sarcástica que busca representar el poder que ejerce el dinero sobre la integridad de las personas. Las platas públicas son un botín irresistible para quienes buscan ganancias; pero, al mismo tiempo, son el instrumento más efectivo para impulsar soluciones a los problemas que originan la pobreza, la inequidad, y la injusticia social. Como es usual, los problemas suelen ser mayores a la capacidad de solución del presupuesto fiscal. Cualquier desvío de fondos fiscales significa menos soluciones a los problemas de la sociedad.

La pandemia ha generado un incremento brutal de recursos para soluciones sanitarias y sus consecuencias. Las ayudas han requerido esfuerzos adicionales por decenas de billones de pesos (millones de millones). Esta presión sobre los dineros públicos ha volcado la mirada sobre la eficiencia en la asignación de estos. Lo cual no es de extrañar, toda vez que la danza de millones de millones ha generado un baile frenético de los monos que buscan aprovechar las jugosas oportunidades que desfilan frente a sus ojos. En este ambiente de magnitudes siderales, cualquier pequeña oportunidad, puede ser una fiesta de proporciones.

Me concentraré en analizar una de esas pequeñas migajas que alcanza la friolera suma de mil millones de pesos (equivalente a diez mil ingresos familiares de emergencia, IFE). Dichos recursos provenientes de fondos públicos para el desarrollo regional fueron asignados para financiar 4 proyectos orientados a la “internacionalización” de una región en particular. Más de cuatro decenas de informes, deben dar cuenta de los resultados de los proyectos.

Uno de los proyectos terminados, respaldado por el “Informe Final Estudio de Internacionalización”, tenía como objetivo el establecimiento de una línea base y el camino que se debía recorrer hacia la internacionalización de la región. El esfuerzo tuvo un costo total cercano a los $90 millones. El informe declaraba haber realizado un “estudio de línea base para levantamiento de línea base (sic) de la política de internacionalización y generación de hoja de ruta de internacionalización (sic) para la región”. Mi primera impresión es que se quería identificar el objeto de estudio para después hacer el levantamiento, es decir, definir el concepto de “internacionalización”. En el marco conceptual del informe se deduce que la globalización es identificada como proxi de la internacionalización. Empero, en el desarrollo posterior, no hay análisis de los tratados de libre comercio – principal resultado de la globalización – y tampoco encontré la línea base. Más de la mitad del informe se dedica a mostrar datos que se encuentran en calidad de información pública en el sitio oficial de Aduanas. Es decir, en términos académicos, el informe queda calificado con nota “insuficiente”.

Un segundo proyecto aún en desarrollo se denomina “Observatorio región internacional”, el cual considera la emisión de 16 informes a un costo fiscal total de $500 millones. ¿Qué es lo que se quiere observar? ¿A quién le sirve lo que se observa? En busca de respuestas, encontré muy poca información en la nube – que justifiquen el enorme gasto fiscal – salvo algún seminario y reunión realizado por dicho observatorio, sin evidencia que se hayan expuesto nuevos proyectos de investigación o resultados de investigaciones coherentes con la razón de ser de un organismo de este tipo; a saber, centro desde el cual se investigan, analizan y registran fenómenos relacionados con la región en un contexto internacional.

En resumen, solo música para que baile el mono.

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