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Opinión

Potenciando nuestra estructura logística para la internacionalización


 Por Gonzalo Sanhueza Palma Director Observatorio Biobío Internacional Universidad San Sebastián

Gonzalo Sanhueza

El Observatorio Biobío Internacional, proyecto financiado por el Gobierno Regional del Biobío, a través del Fondo de Innovación para la Competitividad y ejecutado por la Universidad San Sebastián, ha estado desplegando un intenso esfuerzo de levantamiento de información de base, de manera de distinguir, desde una confluencia de miradas sobre la Región, las fortalezas y desafíos sobre las que debe desarrollarse una propuesta de Estrategia Regional de Internacionalización. Uno de los puntos clave compartido por la gran mayoría de los actores consultados, reside en la apreciación y reconocimiento del valor que entrega la actual plataforma logística de la región, incluyendo sus puertos, conectividad vial, puentes industriales y ferroviarios, entre otra infraestructura relevante. Al mismo tiempo, se reconoce que esta plataforma tiene un potencial considerable, en la medida en que se realicen un conjunto de inversiones estratégicas en varios puntos de importancia.

En cuanto a cifras, los puertos de la Región del Biobío la transforman en la segunda región más importante en términos de toneladas de comercio exterior, con un 23,2% de las toneladas totales, superada únicamente por la región de Valparaíso, con un 31,8% del total de toneladas, convirtiéndola en punto de exportación más importante del sur de Chile. También, en cuanto a tráfico vehicular, la Región del Biobío se ubica en el tercer lugar respecto del número de transacciones en vías concesionadas (peajes), después de la Región Metropolitana y Región de Valparaíso. El uso de estas vías, en particular el tramo Chillán-Collipulli de la Ruta 5 Sur, el Acceso Norte a Concepción, la Autopista Concepción-Cabrero, la Ruta Interportuaria Talcahuano-Penco y la Concesión Ruta 160 Tramo Tres Pinos-Acceso Norte a Coronel, ha registrado un aumento continuo desde el 2014 (exceptuando el período del Estallido Social y Pandemia), incluyendo un 20% de aumento en vehículos pesados. Si a lo anterior sumamos que la conurbación del Gran Concepción está cercana al millón de habitantes, no cabe duda de que la Región del Biobío alberga un potencial de crecimiento económico, logístico y de servicios, que exige importantes inversiones en caso de querer continuar y expandir su crecimiento.

Lo anterior va en línea con lo señalado por el ex–Presidente de la República, y actual Embajador Extraordinario y Plenipotenciario para la Región Asia Pacífico, Eduardo Frei, durante el hito de conformación de la Red de Actores para la Internacionalización del OBI: “es necesario tener una estrategia y, en el corto plazo, la estrategia debe tener presencia en Asia, permitir inversiones, comercio, aumento de la conectividad y acceso a las nuevas tecnologías”. Siguiendo al ex-Presidente Frei, se debe entender que la inversión en la plataforma logística regional puede traer consigo grandes beneficios para la actividad económica internacional del Biobío, y como tal, ser el soporte sobre el que nos alzamos para mirar y proyectarnos al mundo.

Justamente, la actual Estrategia Regional de Desarrollo para Biobío 2015-2030, reconoce en su lineamiento 5 la importancia de “potenciar la infraestructura de conectividad regional, interregional e internacional, de telecomunicaciones, transporte, energía y red logística de amplia cobertura, robusta y eficiente, que dé soporte a la competitividad…” En ese sentido, y considerando el parecer de los actores clave consultados en el marco del Observatorio Biobío Internacional, resulta importante que una inversión en logística considere la expansión de la capacidad portuaria, inversión en infraestructura de ferrocarriles, el establecimiento de zonas de packing conjuntas para la industria frutícola, espacios de encuentro entre productores para mayores volúmenes de exportación, etc. Y más allá de estos progresos en infraestructura, obras públicas y ordenamiento territorial, también debe añadirse un nuevo desafío para la actualización de la logística regional: la incorporación de tecnologías digitales, tanto para la administración y gestión de infraestructura, la coordinación entre distintos actores regionales (productores, transportistas, exportadores, etc.), y la consolidación de una plataforma de e-commerce para la producción de exportación del Biobío.

Hay acuerdo en el valor que otorga la actual plataforma logística del Biobío a sus procesos de exportación, y una estrategia regional de internacionalización debe ser capaz de ofrecer en sus directrices líneas de inversión y desarrollo para esta plataforma, verdadera columna vertebral de la economía regional. Esta es, sin duda, uno de los desafíos más importantes para el Observatorio Biobío Internacional.

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