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Opinión

El desconcertantemente mal hecho distrito 21


 Por Bryan Smith. Observa Biobío.

Bryan Smith

¿En qué pensaban cuando definieron el actual distrito 21? Porque hasta hoy no se evidencia ninguna explicación o argumento de peso que lo sostenga. Quizás una ventaja representativa, pero no, muy por el contrario, este distrito es una desventaja política para sus habitantes y principalmente para Arauco, que, dada su poca población, es menos atractiva – En términos políticos – que Biobío.

Si miramos bien ambas provincias, encontraremos problemas comunes, como la pobreza, delincuencia y las desigualdades sociales que aquejan a nuestro país, pero las condiciones son muy distintas. Por un lado, Arauco es una provincia altamente rural, con una capital que pasa desapercibida en el acontecer nacional. Queda a trasmano, es decir, no es una provincia de fácil acceso, ya que queda bastante desconectada de la carretera principal (Panamericana). Tampoco cuenta con un medio informativo unificado, que mantenga a la ciudadanía al tanto de lo que sucede en el otro extremo de dicha provincia, además, en la zona sur, encontramos el conflicto histórico entre el Pueblo Mapuche y el Estado de Chile, el cual pasa por uno de los momentos más álgidos de la historia reciente y que requiere atención especial y urgente. Por otro lado, tenemos a Biobío, que es una provincia bastante interconectada, a la mano de la carretera Panamericana, con más del doble de habitantes, con una capital fuerte y vistosa que enfrenta los problemas de una ciudad en desarrollo y medios de comunicación de alcance provincial que nos pueden mantener al tanto del acontecer en las distintas comunas. Entre otros asuntos que diferencian a estas provincias.

Ahora bien, un gran problema que tenemos en común es la invasiva industria forestal, pero incluso podríamos decir es un asunto a nivel regional.

Como si esto fuese poco, si consideramos que – según el censo 2017 – en este distrito habitan 561.147 personas y tiene 5 cupos parlamentarios, nos da como resultado 1 representante en la Cámara de Diputados y Diputas por cada 112.229 habitantes, muy por encima de la representatividad nacional promedio, que es de 98.274 habitantes por cada parlamentario.

No es menor el hecho de que exista una barrera natural entre las provincias, que es la hermosa – Pero azolada por las forestales – Cordillera de Nahuelbuta, en la cual, seguramente, se fijó el límite entre provincias en tiempos pasados y vaya que es un argumento sólido, pero que además complejiza el transporte interprovincial de este distrito.

Entonces, si nos sujetamos de estos y otros factores – Que cada persona podrá sumar – ¿Por qué insistir en un diseño de distrito tan inoficioso?

Para las elecciones de constituyentes, que, por cierto, ocupa la misma distribución geográfica y de escaños, los candidatos y candidatas podrán palpar en terreno esta malísima idea y quizás sumar más voces a la pelea por declarar cada provincia, un distrito en sí mismo.

Arauco y Biobío, requieren de su propia y efectiva representación para enfrentar la magnitud de sus problemas y desventajas. El Distrito 21 debe transformarse en dos distritos independientes, uno para cada provincia. Hoy es una traba, una desventaja más para ambas provincias… el desconcertantemente mal hecho Distrito 21.

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