suscríbete al boletín diario

Opinión

La ciudad


 Por Bruno Vyhmeister. Jefe Provincial Serviu Bío Bío

Bruno Vyhmeister

Un ente con vida, con movimiento, no solo por su gente que es lo más importante y el motor de la ciudad, sino también por su dinámica ambiental, el entorno que permite vivir y llama a las personas a vivir en cierta ciudad, a sentirse cómodos y acogidos, a tener sus espacios, a disponer de ellos y disfrutarlos.

Los Ángeles con 281 años de vida, en el contexto de América Latina, es una ciudad de mediana edad, no obstante, en el contexto mundial es una adolescente, una ciudad donde el desarrollo y crecimiento están frente a ella, una ciudad que debe planificar su futuro desde una plataforma que es su historia y los gestores que han trabajado por ella y dado su tiempo, energías y conocimientos para lograr lo que hoy es. Hay diversas opiniones respecto a lo que es Los Ángeles como ciudad y comuna, hay detractores fuertes y otros ojos, quizás foráneos que con otras experiencias ven en Los Ángeles un lugar que promete para vivir y hacer familia. Pese a todo esto, algo nos está diciendo el hecho que en las últimas décadas Los Ángeles ha sido una de las ciudades con mayor crecimiento poblacional en Chile.

Los Ángeles se enfrenta a la madurez y debe transitar por un estilo de liderazgo basado en compromisos reales pero sobre todo en conocimientos profesionales para tener una visión de futuro que permita finalmente sentar las bases de nuestra ciudad del siglo XXI, no se trata de sólo hacer áreas verdes, reparar calles y poner luminarias, es el momento de planificar, de pensar en qué se quiere para el futuro de la ciudad y por ende de cada uno de nosotros y de nuestros descendientes, perderemos la oportunidad por entregar nuestra ciudad a personas sin visión de futuro?.

A no pocos enfrentados a una imagen de carencias y necesidades latamente postergadas les sonará la palabra planificación a postergación, a un futuro desconocido e incierto a planes desarrollados entre cuatro paredes, a años de seguir esperando, a todos ellos los entiendo porque vemos a cada paso avanzar el tiempo y crecer las frustraciones, a los grandes grupos poblacionales que no pueden aún participar y menos disfrutar de los avances del desarrollo global, a una ciudad que no responde a sus necesidades a una ciudad atochada de gente circulando y compitiendo con el tráfico, a niños y adolescentes sin alternativas para disfrutar al aíre libre, a personas mayores y ancianos que no tienen otra alternativa que ir y venir por aceras y espacios inapropiados, la ciudad crece pero no para sus habitantes sino por sus habitantes. Por esto es necesario no sólo planificar sino que avanzar en suplir las necesidades claramente identificadas y hacer ciudad con sentido, con futuro, con bases reales que le permitan llegar a la madurez con salud y ambiente adecuado para vivir y proyectarse en sus hijos.

La ciudad del futuro se hace desde el presente, sin olvidar su pasado ni su gente, con compromiso y el arraigo de verdaderos angelinos con raíces en su tierra, la tierra de sus antepasados, con visión y proyección, pensando en su motor, la gente. 

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes