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Opinión

La bicicleta es puro futuro


 Por Bryan Smith. Observa Biobío.

Bryan Smith

Más de dos siglos han pasado desde que Karl Drais inventó el Laufmaschine posteriormente conocida como “draisiana” – en honor al barón germano – en el movido año de 1817.

Esta máquina contaba con dos ruedas – una adelante y otra atrás – unidas por un marco, en el cual se montaba la persona con ambas piernas tocando el piso para poder impulsarse con sus pasos y maniobrando con un palo que, conectado a la rueda delantera, permitía controlar la dirección.

Pasaron casi siete décadas hasta que, en 1885, el inventor inglés John Kemp Starley, dio vida a la “Rover”, la cual sería el formato definitivo – hasta nuestros días – de la bicicleta. Aunque entre Drais y Starley hay varios inventores como McCall, MacMillan, Dalzell, Michaux y James Starley, que contribuyeron al proceso de evolución hasta la Rover, Starley es quien integra la transmisión de cadena y la patenta, quedándose con la autoría de la cleta.

Pero más allá de su autoría, la bicicleta es mucho más que uno entre tantos otros inventos de aquel prolifero Siglo XIX, pues incluso hoy, en pleno 2020, sigue siendo una ventana al futuro, ya que la cleta o burra, ofrece – en un formato muy accesible – un conjunto de soluciones a problemáticas individuales y colectivas que aquejan a nuestra sociedad.

Si analizamos los beneficios que tiene la bicicleta a nivel individual, podemos comenzar por los beneficios para la salud física y psicológica, ya que pedalear diariamente, ya sea por deporte, recreación o como medio de transporte, mejora nuestra salud considerablemente y mucho más todavía si lo complementamos con una alimentación saludable y otras rutinas de ejercicio. Además, pedalear también es un espacio de meditación personal y liberación que puede ser muy práctico para combatir el estrés y la depresión, ambas, patologías ampliamente masificadas en nuestro país, sobre todo durante este proceso de cautiverio, aislamiento e incertidumbre que trajo la pandemia.

En cuanto al gasto individual, la bicicleta es en promedio 30 veces más económica que un automóvil, no paga patentes ni permisos, tampoco paga impuesto verde, ni bencina, ni estacionamientos y es considerablemente más económica en cuanto a mantención y arreglos supone. Posibilitando el ahorro individual mensual, ya que los beneficios económicos individuales que entrega la bicicleta cuando comienzas a usarla, se notan en los ingresos del mes siguiente.

Por la parte medioambiental, tenemos la disminución de emanaciones de CO2 que representaría bajar del auto y subir a la bicicleta a cientos de miles – si es que no más – de chilenos y chilenas, como también la disminución de la congestión vehicular y todo lo que significa.

A nivel público, la bicicleta con todos los beneficios para la salud individual que conlleva, puede representar – si es que logramos masificar su uso – una disminución importante de los recursos destinados a combatir las patologías asociadas a la falta de ejercicio y el exceso de rutina. Recursos que pueden ser invertidos cíclicamente en la masificación del uso de la burra, construcción de ciclovías e inversión en los rubros asociados.

Ahora, explicados sus beneficios ¿Cómo masificamos esta noble invención? En primer lugar, es necesario comenzar por potenciar la manufactura nacional de bicicletas para poder abastecer a un mercado que enfrenta una alta demanda internacional y nacional, que muchas y muchos habrán notado en el alza de precios, la escasez de componentes, repuestos y unidades disponibles Por otro lado, una campaña colaborativa entre el sector público y privado, cuyo objetivo sea, valga la redundancia, promover que la gente se suba a la bici, algo así como un “Cómprate una bici Perico” (Campaña que subió al automóvil a la gente en los años ochenta). También las instituciones públicas podrían entregar subsidios para compra de bicicletas para niños, niñas y adolescentes, y así un montón de ideas que suban a las personas a esta máquina que todavía tiene cara de futuro. Como dijo alguna vez el autor británico H.G. Wells “Siempre que veo un adulto encima de una bicicleta, recupero la esperanza en el futuro de la raza humana”

No contamina, mejora tu salud, te hace feliz, incluso te ayuda a ahorrar, y lo mejor es que cada día somos más… ¡La bici es pura vida, con pedales!

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