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Opinión

Virtual Ward o Salas Virtuales: una propuesta sanitaria de vanguardia


 Por Igor Cigarroa Cuevas, Escuela de Kinesiología, Facultad de Salud, Universidad Santo Tomás Los Ángeles.

Igor Cigarroa -Kinesiologia UST

El aumento de la población mayor de 60 años es una tendencia demográfica mundial. Se estima que ésta se incrementará de 530 millones en el 2010 a 1.500 millones para el año 2050, siendo el continente americano una de las regiones con mayor cantidad de personas mayores. Este envejecimiento acelerado es una de las razones de que las prácticas innovadoras en salud apunten a resolver las necesidades de este grupo etario.

En este contexto, es interesante la invitación a reflexionar sobre las “Virtual Ward” (VW) o salas virtuales (en español) como una propuesta para brindar apoyo sanitario a la comunidad y en particular a las personas mayores con necesidades médicas y sociales más complejas y demandantes.

Las VW se caracterizan por utilizar al personal de salud para la atención en el domicilio del usuario, mediante visitas domiciliarias y soporte telefónico. Los usuarios suelen ser personas mayores, con patologías crónicas, con necesidades sociales y fragilidad, considerándose esta última como el principal factor, ya que una mayor fragilidad aumenta los riesgos de ingreso hospitalario, y determina mayor morbimortalidad.

¿Cómo se implementan las Virtual Wards? Se dispone de cupos o “camas” virtuales y los usuarios se dividen por salas. 100 pacientes en cada sala, 5 pacientes se discuten diariamente, 35 se discuten semanalmente y 60 pacientes se discuten mensualmente. Se podrían revisar hasta 15 casos de usuarios al día.

El equipo responsable es multidisciplinario y se conforma según las necesidades de la población, como médicos, enfermeras, matronas, kinesiólogos y terapeutas ocupacionales. En algunas salas virtuales se ha incluido farmacéuticos y técnicos de farmacia en el manejo de medicamentos, para evitar la polifarmacia. El “administrador” de la sala virtual coordina a los miembros del equipo, normalmente un profesional del equipo de salud. La sala virtual posee sistemas de registros compartidos con hospitales y consultorios, lo que agiliza la notificación de eventos sanitarios.

Entre los múltiples beneficios de esta intervención destacan en la literatura algunos ejemplos, como la identificación de potenciales brechas de atención en salud, la satisfacción de sus usuarios, las estadías hospitalarias más cortas, tratamientos de cuidado diurno y alta temprana del paciente, los que se plantean como los objetivos principales de la iniciativa. Junto a lo anterior, es una excelente fuente laboral para los profesionales de la salud y del área social.

En Chile, nuestro sistema de salud público posee recursos limitados en personal, infraestructura y equipamiento médico, por lo que implementación de nuevas estrategias o programas de salud se basa en evaluaciones costo-efectividad y costo-beneficio. Por ello, creemos que las virtual wards, posterior a una Evaluación de Tecnologías Sanitarias (ETESA) que identifique las necesidades de la comunidad, pudieran ser una gran herramienta para disminuir las hospitalizaciones, descomprimir los sistemas de salud, reducir las listas de espera y mejorar la gestión de recursos.

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