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Opinión

Alto Biobío: una deuda pendiente del Estado de Chile


 Por Nivaldo Piñaleo, alcalde de Alto Biobío

Nivaldo Piñaleo, alcalde Alto Bio Bío

Un nuevo estudio, esta vez de la Universidad Autónoma de Chile corrobora lo que como territorio venimos denunciando hace tiempo ya que ubica a la Comuna de Alto Biobío con los índices de desarrollo comunal más bajos de la provincia.

En este documento se miden variantes como el acceso al agua potable, a Internet, a la vivienda propia, el hacinamiento o la cantidad de empresas por habitantes.

No es sorpresa que Alto Biobío aparezca como la comuna con menor índice de desarrollo, puesto que, como hemos denunciado por todos los medios, el 99,9 % del agua está privatizada por ENEL, trasnacional de capitales italianos, y decenas de especuladores hídricos que nunca han vivido en Alto Biobío. Sin derechos de agua no se pueden hacer comités de agua potable ni proyectos de riego o turísticos.

La propiedad de la tierra sigue el mismo patrón; 3/5 está en manos de terratenientes, dejando los terrenos de menor calidad a las comunidades. Es una verdad histórica que las tierras indígenas fueron usurpadas de formas oscuras, proceso amparado y promovido por el Estado de Chile que sirvió como garante y facilitador de este despojo histórico. 

Sin tierra, la agricultura y la ganadería, actividades económicas del pueblo pewenche, se hacen imposible. Sin tierra, solucionar la demandada habitacional es un esfuerzo de ingenio y cariño.

Ante este escenario, hemos apostado como municipio y como territorio a la recuperación de las tierras y de las aguas a través de todos los medios legales posibles, los que han incluido movimientos ciudadanos, miles de firmas, marchas, decenas de recursos de oposición ante la inscripción indiscriminada de derechos de agua y una demanda contra el Estado de Chile, quien no respetó la obligación de la consulta previa y entregó derechos de agua, a través de la DGA, saltándose el acuerdo 169 de la OIT.

Sin embargo, no nos quedamos de brazos cruzados esperando esta solución que tarda demasiado. Hemos creado una Egis Municipal y, con su ayuda, hemos construido o adjudicado más de 850 soluciones habitacionales en menos de 6 años. Estos números nos ubican como la comuna con mayor tasa de construcción de subsidios en la provincia. Eso es un hecho.

Asimismo, ante la nula inversión privada, hemos apuntado a variar la matriz económica y apuntar hacia rubros novedosos, que no contaminen y respeten nuestra cultura y a la naturaleza. Es así como el turismo de emprendedores locales y comunitarios, culturalmente pertinente y la apicultura, por ejemplo, están tomando fuerza año a año, más aún cuando la U. de Concepción determinó que nuestra miel es única en el mundo, mono floral y sin presencia de contaminantes.

Por supuesto, hay una deuda del Estado quien apenas invierte en la comuna, a pesar de que amparó y promovió la construcción de tres Mega centrales en nuestro territorio, las que aportan casi un tercio de la energía que consume el país, dejándonos como zona de sacrificio cultural y natural.

Aún no entendemos cómo nuestra comuna tiene dos quintos de su población un electricidad, a pesar de que el proyecto que hicimos y que beneficia a más de 500 familias se ha aprobado dos veces, en dos gobiernos diferentes.

Alto Biobío quiere ser parte del desarrollo del país, pero con pertinencia, cuidando la tierra y el agua; el itrobill Mongen.

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