suscríbete al boletín diario

Opinión

El dilema de invertir o no invertir en tiempos de récords


 Por Francisco Errandonea, socio de Focus AGF

Francisco Errandonea

El pasado lunes 24 de agosto fuimos testigos de cómo la bolsa de Estados Unidos, medida por el índice S&P 500, quebró su récord histórico, generando una recuperación desde el mínimo alcanzado el 23 de marzo, equivalente a un 50%. Así, altamente dislocado de la difícil realidad económica y sanitaria que aqueja a economías y países en general, es natural y razonable cuestionarse si esta tendencia tiene más empuje o si acaso ya no será hora de reducir riesgos y tomar utilidades.

Comúnmente, estas respuestas son buscadas en el análisis de indicadores técnicos o fundamentales, pero predecir el comportamiento de cualquier mercado es más complejo de lo que se cree, incluso para los expertos. La recomendación entonces apunta tanto a expertos como inexpertos: seguir el análisis de los indicadores financieros no siempre es el mejor camino, ya que en el pasado no han mostrado ser buenos predictores de las direcciones de las bolsas.

En esta línea, hace sentido observar la historia de la bolsa de Estados Unidos como  una solución más efectiva, ya que entrega un panorama completo y a largo plazo, por lo que se obtienen mejores conclusiones. Dicho esto, si uno mira la historia desde la década de 1920, la bolsa ha batido su récord múltiples veces, de hecho lo hace una vez cada 29 días, en promedio una vez al mes. Además, las acciones tienden a subir apoyadas por la creatividad humana, generando valor de manera constante. Este índice es fiel reflejo de eso.

Así también, la experiencia ha demostrado a lo largo del tiempo que, en general, invertir en un día récord no es señal de mala rentabilidad. Así pues, quienes han comprado acciones en el día en que se rompió un récord bursátil, han rentado en promedio un 8,1% en un año plazo, mientras que aquellas personas que  entraron en el resto de los días han rentado en promedio un 7,6% en un año.

En los últimos 10 años hemos escuchado a múltiples expertos predecir un colapso de las bolsas, pero fuera de la fuerte y rápida corrección bursátil de marzo, aún no la hemos observado. Si de algo hay que tener seguridad y la historia así lo confirma, es que los mercados siempre se han recuperado, a veces en unos pocos meses o en ocasiones en plazos de tres a cinco años, pero siempre lo hacen.

Si queremos preguntarnos si es una buena opción invertir o no invertir en tiempos de récords, una buena recomendación es no intentar adivinar el futuro. Lo importante es mirar hacia atrás y entender el comportamiento de la historia como reflejo de que no existen señales que ayuden a predecir lo que pasará con los mercados. Por esto, el mejor consejo sigue siendo ser responsable, invertir periódicamente y tener paciencia, porque los mercados terminan siguiendo siempre la misma dirección: al alza.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes