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Opinión

Igualdad de género, una causa urgente


 Por Gian Piero Lavezzo Richards, Gerente gestión personas Essbio

Gino Zavala Bianchi

La pandemia nos está dejando varias lecciones y una de ellas es el cuestionamiento de los paradigmas con los que operamos. Nos muestra, a veces de manera dolorosa y varias otras de forma muy esperanzadora, realidades que nos eran ajenas o  a lo menos lejanas.

Luego de estos meses es muy común estar familiarizados con términos como corresponsabilidad, crianza compartida y roles casa-trabajo-profesora; que hacen referencia a las ya conocidas diferencias de género que vienen por muchos años jugando en contra de las mujeres, focalizando en ellas la labor de cuidado.

Por eso es imperativo que el discurso por la equidad de género sea una realidad en la acción y sustentada por todas las organizaciones. Especialmente, las empresas que son motores de cambio social.

Nuestra experiencia en Essbio nos dice que sí es posible generar los cambios necesarios para ese propósito y que los beneficios son aún más relevantes para el mundo en pandemia.

Cuando iniciamos este esfuerzo, en 2007, tuvimos una comprensión del problema que a los ojos de hoy sería un “desde”, pero bien inspirado. En el camino fuimos aprendiendo y generando una mejor comprensión de lo que involucra la igualdad de género en una empresa de servicio tan esencial. Así avanzamos en iniciativas como post natal progresivo, bonos para sala cuna, salas de lactancia, entre otras buenas prácticas laborales con enfoque de equidad de género.

En el post terremoto de 2010 reforzamos nuestro compromiso con decisiones estratégicas como incorporar la igualdad de oportunidades en la contratación de talentos femeninos, mayor representatividad de mujeres en cargos de liderazgo, Política de compensaciones sin sesgo de  género, y un programa de Conciliación Trabajo Familia, entre otras.

Ha sido clave en este proceso el diálogo a través de mesas de igualdad de género, levantar diagnósticos en profundidad y planes de acción coherentes con esos hallazgos y con la intención de provocar una apertura y cambio cultural.

Un cambio que ha sido sistemático, construyendo nuevas etapas desde las bases que nos inspiran, es decir, un imperativo ético por la dignidad y el respeto.

Así, en 2019 implementamos el primer Programa interno de Liderazgo Femenino y abordamos las brechas salariales con decisión, a través de estudios y medidas objetivas. Coherente con nuestro propósito por la igualdad de género, suscribimos a los Principios de Empoderamiento de ONU Mujeres. En enero de este 2020, en Concepción nos certificamos en la Norma Chilena 3262-2012 de Igualdad de Género y Conciliación y recientemente fuimos reconocidos por el Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género, al ser la primera compañía de la región y la zona sur del país en obtener esta certificación.

Para medir nuestros avances utilizamos el Índice de Equidad de Género de Prohumana y la herramienta de autodiagnóstico de ONU Mujeres, además de auditorías internas y externas.

Transparentar nuestros esfuerzos por la igualdad de género es nuestra forma de visibilizar la temática y ofrecer apoyo concreto a quienes están iniciando un camino como lo hicimos nosotros años atrás. También es declarar a nuestra comunidad, a colaboradoras y colaboradores, que tenemos una convicción profunda y un compromiso como administración, pero que necesitamos de cada uno del equipo para hacer de nuestra empresa, y de nuestra sociedad, un espacio más inclusivo, diverso y equitativo.

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