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Opinión

Esterilización y castración


 Por Dr. Alejandro Cano S., médico veterinario, cirujano - urgenciólogo

Alejandro Cano

Para nadie es un misterio, la superpoblación canina y felina es un grave problema al que se enfrentan actualmente la mayoría de las ciudades latinoamericanas; los perros que recorren libremente calles y otros lugares públicos son llamados perros callejeros, los que al no contar con los cuidados básicos por parte de sus dueños, acarrean una serie de problemas entre los cuales se pueden mencionar: focos de insalubridad ambiental al buscar sus alimentos entre las bolsas de basura, provocando un impacto visual negativo en la ciudad, accidentes automovilísticos, mordeduras a niños y adultos, transmisión de enfermedades  y patologías  como leptospirosis, rabia, parasitosis, entre otros.

Tantas veces se han visto intentos inútiles de controlar este problema por medio de matanzas y envenenamientos con resultados poco exitosos; pues bien, además de ser métodos completamente ineficaces, como se puede  apreciar en ciudades  donde se han implementado, carecen de toda ética: “El sacrificio de una vida resulta despreciable y condenable”; mientras por un lado se mata animales, el conjunto de la población animal (con o sin dueño), continúa aumentando geométricamente, no dando solución a las causas que originaron la situación, solo atacando las consecuencias.

La llamada “Campaña de eliminación”, que incluye de igual modo a las gatos, elimina a los animales de uno en uno, mientras la reproducción de caninos y felinos es de manera geométrica, vale decir 8, 16, 32, etc. A modo de ejemplo, una gata entera y sus descendientes pueden producir 450 gatos en 7 años si todos sobreviven y procrean, por su parte una hembra canina no esterilizada podría tener al cabo de 6 años más de 700 descendientes. Son cifras preocupantes, no obstante las campañas de eliminación no solucionan el problema, ya que los animales no eliminados tendrán más oportunidades de sobrevivir y reproducirse, aumentando su número en el corto tiempo. 

Si verdaderamente se desea atacar las causas del problema, se debe considerar el único sistema verdaderamente efectivo: la esterilización y castración; con ello se termina totalmente con la preñez y el celo, además de todas sus consecuencias: Cambios en la conducta, vagabundeos, peleas, marcaje de territorio, seudo gestación, tumor venéreo trasmisible. La castración antes de los 6 meses en los machos evitará el cáncer de testículos y próstata; la esterilización antes del primer celo en las hembras evitará el tumor mamario, piometras y mastitis.

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